Bitácora Reporteril
Por: César Barrera Vázquez
Extinto el FONDEN en 2021, el gobierno estatal cuenta con un FONDEN en chiquito: un fondo de desastres de apenas 3 millones de pesos, según su informe trimestral de finanzas públicas de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum informó en octubre de 2025 que el país contaba con 19 mil millones de pesos para emergencias. La pregunta es con qué criterios se activan esos recursos.
Durante los Diálogos por la Transformación, la gobernadora Indira Vizcaíno calificó al huracán Simón como «noble» con Colima: dejó afectaciones menores a las esperadas y agua para el campo y los mantos freáticos. Expresó su esperanza de que Trudy, el siguiente fenómeno, se comporte de manera similar.
Simón no dejó una devastación como la del huracán Jova, en 2011. Pero el balance preliminar reportó 71 viviendas afectadas y 35 comercios dañados, además de afectaciones en la franja costera. Que una emergencia parezca menor en el balance general no significa que lo sea para cada damnificado.
Por eso hacen falta criterios objetivos y públicos para decidir cuándo una contingencia amerita una declaratoria, qué apoyos corresponden y cómo se distribuyen. El FONDEN tenía procedimientos específicos. Su desaparición no significa que hoy no existan mecanismos federales, pero obliga a preguntar cuáles operan, bajo qué reglas y con qué garantías de transparencia.
La Unidad Estatal de Protección Civil descartó emitir una declaratoria de emergencia para Tecomán, Manzanillo y Armería. La decisión merece una explicación pública: ¿qué parámetros se utilizaron y qué apoyos se plantean para los afectados? Sin criterios conocidos, la decisión parece depender de la valoración de las autoridades.
La senadora Mely Romero señaló en tribuna que pareciera que se busca minimizar los daños. «No sabemos, presidenta, qué tanto le estén informando las autoridades estatales», dijo. Se compartan o no sus señalamientos, el cuestionamiento de fondo sigue en pie: ¿cómo se determina qué es una emergencia y qué respuesta corresponde?
Ante la posible llegada de Trudy, también es pertinente saber si el gobierno estatal ha solicitado apoyo federal y qué respuesta recibió. Con un fondo de 3 millones de pesos, la capacidad de enfrentar daños mayores exige una explicación concreta, no una declaración de confianza.
Ojalá los próximos fenómenos no provoquen daños mayores. Pero la protección de la población no puede depender de la suerte ni de los buenos deseos: exige protocolos claros, recursos identificables y criterios públicos para decidir cómo y cuándo ayudar.
Dos puntos
La Canaco Servytur Colima aclaró, mediante un comunicado, que la asistencia de su presidenta, Gabriela Gómez Brun, a un desayuno con el Partido Verde no significa que sus agremiados compartan los postulados de ese partido ni que exista un «cierre de filas» con Rosi Bayardo, como señalaron algunas publicaciones. La cámara defendió el diálogo con actores de distintas fuerzas políticas: asistir no equivale a respaldar. Si el dirigente estatal del Verde presentó el encuentro como una adhesión empresarial a Bayardo, la respuesta de Canaco le recordó una lección elemental de política: se vio muy verde el hermano de Mario Delgado.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.






