Cabe señalar que los ahora sentenciados fueron detenidos por agentes de la policía de procuración de justicia en mayo y diciembre del 2010, respectivamente.
El día de los hechos ingresaron al inmueble del ofendido de donde se robaron varias alhajas de oro.
El Gobierno del Estado a través de la Procuraduría General de Justicia, continuará trabajando todos los días para lograr la captura de quienes en el pasado o el presente han cometido hechos delictivos que vulneren los valores fundamentales de la sociedad en que vivimos, dando con ello muestra de que en Colima, no habrá impunidad.





