El objetivo de este documento, es lograr un marco actualizado para la gestión y prevención de riesgos asociados a eventos naturales que ponen en riesgo la integridad física de la población, así como sus principales activos económicos; actualización que tuvo una inversión de un millón de pesos, con la aportación del 65 por ciento a cargo del Gobierno Federal y el 35 del Municipio.
En la presentación de la actualización, el responsable del trabajo, destacó que el municipio corre el riesgo de sufrir 16 de los 18 desastres que podrían afectar la región, entre los cuales destacan, tsunamis, temblores, huracanes, mareas, inundaciones, entre otros.
Reveló que en caso de tsunami, toda la franja costera de la ciudad, corre el riesgo; en el caso de mareas, la región de las Brisas, sería la zona más devastada, en cuestión de temblores, expuso que las laderas son susceptibles al colapso. Afirmó que el objetivo no es alarmar a la ciudadanía, sino establecer la pauta y señalar donde no deben construir viviendas.





