SE EQUIVOCARON AL PENSAR QUE NUESTRO MOVIMIENTO NO TENDRÍA FUTURO: AMLO

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    Convencido de tal razonamiento, hoy encara a sus compañeros en ese viaje político: “se equivocaron al pensar que lo nuestro no tendría futuro, que no aguantaríamos la andanada del régimen y que les convenía más deslindarse de nosotros, como lo hicieron y lo siguen haciendo. Se equivocaron porque hoy Morena (Movimiento de Regeneración Nacional) representa más que esos partidos de izquierda”. Afirma tajante: “dentro del PRD, las bases están con nosotros. Sus dirigentes tienen los aparatos, el cascarón, pero Morena tiene vida propia”.

    Se trata de un esfuerzo que, dice, “ha costado mucho”, y en pos del cual prácticamente no se ha detenido un solo día en estos cinco años. Ha recorrido el país completo varias veces e invirtió dos años en visitar los 2 mil 38 municipios de elección directa y los 418 oaxaqueños regidos por usos y costumbres, y en más de una ocasión ha encabezado mítines en las plazas públicas de casi todas las ciudades y pueblos de la geografía nacional.

    Para esa labor política virtualmente no dispone de recursos económicos y a lo sumo recibe aportaciones de diputados del Partido del Trabajo, de Convergencia y acaso de algunos del PRD. Salva por avión sólo las grandes distancias entre el Distrito Federal y los estados lejanos señalados en su agenda, pero sobre todo se mueve por carretera. Viaja para promover la conformación del Morena y no disimula su optimismo por esta organización. Será, asegura, la “más importante en la historia de México, como no la ha tenido jamás ningún partido de izquierda” en este país.

    Su propósito, remacha, es construir un movimiento “para transformar al país, para derrotar a la oligarquía en buena lid, de manera pacífica, establecer una verdadera democracia y enfrentar los grandes problemas nacionales. Prácticamente ya lo tenemos, ¡por eso no dejan de atacarme los voceros de la mafia del poder!”

    López Obrador habla con La Jornada en el bello Fortín de las Flores –conurbado a Córdoba– y detalla su proyecto político, habla de la tragedia nacional derivada de la violencia, evalúa su gestión al frente del Gobierno del Distrito Federal e incluso ofrece algunos datos sobre su ámbito privado. Así, de las expresiones referidas a su labor en la ciudad de México sobresale por qué se decidió no cobrar por el uso del segundo piso del Periférico: “la gente ya paga impuestos”.

    Asimismo, y apenas en un paréntesis suelta algunas frases sobre sí mismo, pues “un político no debe mezclar sus asuntos personales y públicos, más aun cuando se está tan expuesto”. López Obrador insiste en su determinación de no pelear ni responder a los líderes del PRD o a los políticos “robaleros”, expresión con la que alude a quienes, como el robalo –dice–, se mueven en dos aguas. “Si peleo con ellos, le hago un favor a la mafia del poder. No contesto porque estoy trabajando en la construcción del movimiento, tengo esa responsabilidad.” Tampoco quiere confrontar al cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez, de quien ahora se sabe, gracias a los cables difundidos por Wikileaks (en La Jornada), que solicitó en 2006 la intervención del gobierno de Estados Unidos en su contra, ni refutar al escritor Carlos Fuentes, quien hace unos días marcó su preferencia por la eventual candidatura presidencial de Marcelo Ebrard.

    “¿Qué debo decir más allá de respetar su opinión? Mi situación es muy difícil, porque cualquier cosa que yo diga ayuda a ciertos medios de comunicación a desacreditarnos.” No parece tratarse de un gesto de desinterés o ingenuidad, pues de inmediato acota: “Tengo la vista puesta en los 30 –para él, quienes conforman la oligarquía nacional–, pero con el rabo del ojo estoy viendo a los otros. Veo a aquellos sin dejar de fildear, como se dice en el beisbol”. Y es precisamente en los jardines donde ubica las repercusiones del acto realizado el pasado 31 de julio por la corriente perredista Nueva Izquierda (los chuchos) para apoyar las aspiraciones de Ebrard Casaubón