Fuentes extraoficiales detallan que las amenazas son en el sentido de que regresará la violencia al puerto como hace tres años, en que varios policías fueron masacrados en un reacomodo de la plaza.
Por lo anterior se han colocado barreras con costalera de arena y también se redobla la vigilancia.
Los patrullajes en todas las instalaciones de la policía han sido incrementados y además se han apertrechado en la estación, limitando la presencia en las casetas.
Esta vigilancia será permanente, además la indicación es que todos los elementos deben portar chalecos antibalas y el armamento reglamentario.





