Con ingenio y creatividad los alumnos resolvieron la falta de presupuesto: compraron manta y pintura de colores para recrear un bosque, una iglesia, un comedor…y así, sencillamente, resolvieron sus necesidades escenográficas. Luego zurcieron su ropa y resolvieron sus necesidades del vestuario. Poco a poco, y con las ideas que su imaginación fue pariendo, fueron dándole forma a la producción teatral.
Un día cualquiera, en la clase, la maestra Ana María Vázquez Lara lanzó el reto: hacer una pequeña producción teatral; el tema era libre. Los alumnos, inspirados por los libros y películas que alguna vez los sedujeron, hicieron la adaptación de los textos. Se presentaron trabajos diametralmente opuestos entre sí: Peter Panza, Ceniciento, ¿Dónde está mi media naranja?, Romero y Julieta (versión contemporánea); pero todos –aseguró la maestra—de muy buena manufactura: unos montajes hicieron reír, pensar o reflexionar…cumplieron con el propósito.
“Lo que quise demostrar con este proyecto es que la creatividad, la imaginación y el ingenio de los estudiantes da para mucho…no se les cierran las puertas, siempre encuentran una solución para las trabas que podría implicarles un proyecto así; en general estoy muy complacida con los resultados”, subrayó la maestra Ana María Vázquez.
Para algunos jóvenes fue, quizá, un proyecto escolar más, pero para otros no; algunos ya analizan la posibilidad de entregarse formalmente a la escritura o la actuación: “Sí estoy pensando la idea de tomarme la escritura más en serio; me atrajo mucho el reto de hacer la adaptación de una idea original, pero incluyéndole algunas ideas propias (…) es un reto y un trabajo muy respetable”, apuntó el alumno Samuel Gudiño.
Parte de estos proyectos reflejan, además, la nueva realidad que viven los jóvenes: En la adaptación de Romeo y Julieta, por ejemplo, él decide suicidarse cuando se da cuenta de la (aparente) eminente muerte de su amada; pero ella, al escuchar detonar el arma se levanta de su lecho para “aleccionar” a su Romeo muerto: “Hasta crees que me iba a suicidar por ti, hay hombres más guapos, más ricos…” y sale de escena contoneando las caderas. Y así termina la versión contemporánea (más cruel, incluso, que la original) de Romeo y Julieta.
La presentación de alguna de estas obras de teatro –que tuvo lugar el pasado 27 de abril– fue atestiguada por Gilda Callejas Azoy, directora de arte y cultura, y Vicente Campos, responsable de programas culturales de la misma dependencia, quienes aseguraron que algunas de estas obras teatrales incluso podrían itinerar por otros bachilleratos de la Universidad de Colima; ambos atendieron a la invitación de Marcial Aviña, director del Bachillerato No. 1 de la Universidad de Colima.





