Un par de definiciones se tomaron ayer en la reunión que encabezó el presidente del partido, Rubén Marín. Por un lado, aceptar la renuncia de Carlos Verna a encabezar la fórmula a la gobernación y, por otro, rechazar la dimisión que había presentado el vicepresidente del PJ, Luis Campo, luego que se lo bajara de su aspiración a ocupar una banca en la Cámara baja.
Aunque esto no fue todo, también se decidió pedirle a la Justicia Electoral un plazo mayor a los tres días previstos para determinar la forma en que se definirá la candidatura que dejó vacante, dejando a propios y extraños literalmente con la boca abierta, el piquense Carlos Verna.
El vocero de la reunión de ayer fue, como habitualmente en el último año, el pluralista Martín Borthiry, quien abordado por los numerosos periodistas que aguardaron las dos horas que duró el encuentro, solamente dejó algunos conceptos nada comprometidos, entre ellos dijo que “desde Convergencia se pensaba que el tema de la vacante se resolvía con un corrimiento de nombres y que en ese caso a Norma Durango, integrante de su línea, le habría tocado encabezar la fórmula; según sostuvo el compañero Marín”.
Así también lo expresaron los jóvenes de Convergencia que coparon desde temprano la sede del PJ y que esperaron en el salón el trámite de la reunión. Asimismo fueron los encargados de reprocharle, a grito limpio, lo sucedido en el peronismo a cada uno de los pluralistas que asistieron a la reunión, y con el canto de “y Verna se borró, y Verna se borró”, los despidieron después.
Ni bien terminó el encuentro Marín fue muy escueto al remarcar lo que había pasado en la “cariñosa” (así la definió jocosamente) reunión. Dijo, como después lo confirmó el vocero pluralista, que se había aceptado la renuncia de Verna y que se le solicitará un plazo “prudencial” a la Justicia Electoral para poder determinar (el PJ) el mecanismo de definición de la fórmula. El plazo pretendido es hasta la realización del congreso en Eduardo Castex, el próximo 16 de julio.
“No se definió nada”, afirmó el ex gobernador cuando se le preguntó quién sería el reemplazante de Verna, remarcando que no se habló de nombres en este encuentro, por lo que recién el 16 de julio en Castex se conocerá el candidato de la fórmula peronista. “Acá no se mencionó ni candidaturas, ni alternativas, ni nada”, insistió Marín, quien volvió a decir que a su entender la forma de definir el tema era a partir de un corrimiento de nombres, aunque aclaró que desconoce cuál es la forma técnica legal a aplicar. “Para nosotros el segundo pasaba a primero, eso es lo que creíamos”, dijo.
La reunión fue presidida por Marín, y entre otros participaron Borthiry, Mariano Fernández, Elsa Lluch, Sergio Ziliotto, Patricia Lavín, Jorge Lezcano, Roberto Robledo, Jorge Cabak, Rodolfo Iturrioz y Josefa Alegre.
Según se pudo saber, las reuniones del Consejo continuarán durante todo este tiempo hasta la realización del congreso, incluso hoy podrían reunirse nuevamente para seguir con las conversaciones y el análisis de un tema que complicó sobremanera la ya de por sí enredada situación del PJ vernáculo.





