Sociedad de la Información
Por: Luis Alfonso Polanco Terríquez
El retorno a las actividades tras el periodo de Semana Santa y Pascua en Colima se presenta con una dualidad inquietante. Para algunos, el regreso comenzó el pasado lunes 7 de abril; para el grueso de la población, el verdadero desafío inicia este lunes 12. Si bien para quienes estudian o trabajan en su misma localidad el trayecto será rutinario, para aquellos que deben cruzar la entidad —especialmente hacia la zona costera— la experiencia promete ser no solo asfixiante, sino francamente terrorífica.
La realidad en el asfalto: El muro de “La Salada”. Testimonios del personal de la administración estatal confirman que el lunes pasado los centros de trabajo se sintieron más lejanos que nunca. Las constructoras a cargo de la modernización en el tramo de La Salada han clausurado los pasos provisionales que la población solía utilizar, forzando a todo el parque vehicular a un solo carril de circulación.
El resultado es desolador: trayectos de Colima a Tecomán que ahora superan las dos horas, y viajes a Manzanillo que se extienden hasta las cuatro horas. En las redes sociales, el descontento no se ha hecho esperar: @UsuarioColima88: “Salí de Manzanillo a las 5:00 AM para llegar a mi oficina en Colima a las 8:00 AM. Voy a mitad de La Salada y sigo parado. ¿Planeación? No conocen esa palabra. #Colima #CaosVial”. Facebook – Grupo ‘Reporte Vial Colima’: “Eviten la autopista si pueden. El calor, las máquinas paradas y la fila que llega hasta Turla están rompiendo los nervios de todos. ¡Tengan paciencia o se van a dar un llegue!”
¿Vías alternas o trampas de inseguridad? Ante el colapso de la autopista, la ruta por Madrid surge como la alternativa lógica. Sin embargo, esta opción viene con una advertencia crítica: la autoridad estatal debe garantizar la seguridad. Muchos trabajadores inician su trayecto a las 4:00 de la mañana en total oscuridad. Sin patrullaje ni iluminación adecuada, el riesgo de accidentes o incidentes delictivos aumenta.
De igual forma, el cuello de botella en Caleras, Tecomán y Armería parece no dar tregua. Aun tomando rutas por Pueblo Juárez, la puntualidad se ha vuelto una utopía para el trabajador promedio. Una crítica a la gestión: ¿Y la Sociedad de la Información? Resulta irónico que, en la era de la información, la comunicación entre gobierno, constructoras y ciudadanos sea tan deficiente. Se propone una estrategia de tres ejes:
Ventanas de Tránsito: Que las constructoras reduzcan su actividad en las horas pico (de 6:00 a 8:00 h y de 12:00 a 14:00 h) para oxigenar el flujo de estudiantes y empleados. Tolerancia Institucional: Es imperativo que jefes y autoridades educativas apliquen criterios de flexibilidad. No se puede castigar al trabajador por un problema de infraestructura que lo supera. Uso Real de la Tecnología: No basta con poner un letrero. Se requieren canales oficiales en tiempo real (WhatsApp, radio, apps de tráfico) que informen minuto a minuto sobre cierres y rutas alternas para evitar decisiones desesperadas al volante.
El rostro amargo del turismo. Mientras la clase política se desgasta en pugnas por el futuro electoral, el presente de Colima se desmorona en sus carreteras. Este último periodo vacacional fue un balde de agua fría: la realidad logística venció al entusiasmo turístico.
Colima está perdiendo la batalla contra destinos como Jalisco y Nayarit. Mientras allá se ofrecen facilidades y una infraestructura robusta, aquí el visitante se enfrenta a horas de tráfico bajo el sol. La noticia del cierre de dos grandes hoteles en Manzanillo y la amenaza de un tercero en los próximos meses no es coincidencia; es el síntoma de una conectividad herida de muerte. El turismo que se pierde hoy, difícilmente volverá mañana.
Precauciones para conductores. Si te corresponde transitar por estas zonas, no dejes tu seguridad al azar. Toma en cuenta lo siguiente: Revisión Mecánica Obligatoria: El tráfico lento y las altas temperaturas en La Salada son la receta perfecta para el sobrecalentamiento del motor. Revisa niveles de anticongelante y el estado de tus frenos.
Gestión del Estrés: El “Road Rage” o ira al volante es un factor real de accidentes. Sal con al menos 90 minutos de antelación para que el retraso no nuble tu juicio. Hidratación y Provisiones: Lleva siempre agua y algo de alimento ligero. Estar varado dos horas bajo el sol de Colima sin hidratación puede provocar fatiga y pérdida de reflejos.
Para reflexionar. Iluminación en Rutas Alternas: Si viajas de madrugada por Madrid o Pueblo Juárez, asegúrate de que tus luces altas y bajas funcionen perfectamente. Son carreteras más angostas y con señalización deficiente. Cero Distracciones: En un embotellamiento, la tentación de usar el celular es alta. Un segundo de distracción puede causar un choque por alcance, empeorando el tráfico para miles.
Para despedirme. Más vale prevenir que lamentar. El tiempo dirá si nuestras autoridades logran pasar de la planeación en papel a las soluciones en el asfalto. Nos vemos en la próxima entrega.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

