La cita fue a las seis de la tarde en el patio de la Casa de la Cultura, pero se retrasó casi 45 minutos a esperar a las autoridades estatales donde fue notoria la ausencia del gobernador Mario Anguiano Moreno que en su lugar envió al secretario de Educación, Federico Rangel Lozano.
La viuda de Vázquez Montes, Norma Galindo, llegó acompañada de sus dos hijos a encabezar la primera guardia de honor donde en la escultura del llamado “siempre gobernador” le fue colocada una ofrenda floral.
En su discursos, Galindo Matías agradeció al PRI y al dirigente estatal del Partido, Martín Flores Castañeda, que se mantenga vivo el recuerdo de su esposo que como priista Gustavo Vázquez siempre cultivó el ideario del Partido y nunca consideró el trabajo como una carga, sino como una oportunidad, a la vez que fomentó el entendimiento mostrando siempre capacidad para escuchar y construir soluciones.
Norma Galindo señaló que cuando algunas voces le aconsejaban reacciones violentas él sonreía y confiaba en la fuerza de la verdad”, y aseguró que “resulta más efectivo ser firme cuando se tiene la razón y no se pierde el piso que golpear la mesa para dar rienda suelta a la altanería o arrogancia”.
Por su parte, el secretario de Educación Federico Rangel Lozano, dijo que en los tiempos políticos actuales, “la institucionalidad, lealtad e inteligencia que caracterizaron a Gustavo Vázquez deben conducir nuestros actos”.
Comentó que los colimenses recuerdan a Gustavo Vázquez “como un político que siempre mostró respeto hacia su Partido, hacia los priistas y también con los adversarios”.
Señaló que “Gustavo tuvo una carrera política ascendente, un desempeño público y partidista que lo ubican en la historia como uno de los gobernadores más queridos por el pueblo de Colima”.
Por su parte, el dirigente estatal del PRI Martín Flores Castañeda, recordó que del paso por la política de Gustavo Vázquez “continuamos encontrando lecciones de gran valía, que muestran que la unidad del Partido siempre es lo más importante”.
Afirmó que los priistas tienen presente “la imagen del amigo sincero y agradecido con la militancia y con el Partido”, así como su generosidad, las cualidades que nunca cambiaron con el poder, además del discurso de conciliación, la humildad y tolerancia que siempre mostró Gustavo Vázquez.





