Expresó que la principal necesidad que los gobernantes deben tratar de resolver es la falta de empleo; enseguida, evitar las alzas al gas, a la gasolina, de los productos de primera necesidad.
“Todos tenemos el derecho de velar porque nuestra economía sea sana, que no hay desordenes, injusticias, situaciones desagradables; todos tenemos derecho a defender nuestros derechos, pero que no se nos olviden nuestras obligaciones”.
Consideró que “el trabajo debe ser para nosotros una bendición, precisamente en este momento yo creo que la mejor bendición es crear fuente de trabajo, es la manera más solidaria, de entender el espíritu católico, para que no haya nadie que viva en situaciones precarias que todos vivamos con dignidad”.





