MAFIA LEGISLATIVA
Por: J. Daniel Miranda Medrano*
El escándalo político de este año lo siguen dando los diputados de la actual legislatura con su irresponsable, oneroso y grotesco aumento de percepciones. Y es que había muchas expectativas con el actuar y el papel que ejercería el Congreso Local en virtud de su nueva e histórica conformación sin mayoría del partido del gobernador.
La esperanza de cambio en la relación entre ejecutivo y legislativo vislumbraba un ejercicio de colaboración interesante en el marco de gobiernos divididos; pero la realidad poco a poco fue se fue mostrando como una decepción de parte de todo el Congreso en su conjunto. Diversos hechos mostraron que la entonces mayoría panista no iba a actuar de forma democrática sino avasalladora. Después perdieron esa mayoría al constituirse el nuevo grupo de los diputados independientes.
Pero hoy todos ellos han mostrado sus más bajos intereses al aumentarse de forma escandalosa las percepciones; miles de excusas han tenido para dar este golpe a las finanzas públicas que pagan los ciudadanos.
Unos a otros se echaron la bolita respecto a quien fue el de la iniciativa, pero nadie rechazó al principio el jugoso y descarado incremento de salarios, solo los que se dicen independientes han manifestado su rechazo con hechos, mientras los demás aparte andan de vacaciones.
Salió el cobre, mostraron lo peor de sus ansias de dinero y riquezas por encima de los intereses que se supone deben representar. Revelaron que todos son iguales independientemente de los colores que representan. Ofenden a los electores los diputados que solo se representan a sí mismos y sus nefastas carteras y cuentas bancarias. A ellos les decimos que no causo nada de gracia ni simpatía su acorazada y mercantil actitud.
El infantil argumento de que es para ayudar a la gente ofende las conciencias de los que aquí habitamos; nadie les cree, es obvio que es para engrosar sus bolsillos o para fingir ayudas sociales que más bien se convierten en dadivas clientelistas. Para ayudar a la gente ya existen instituciones y programas sociales que no pueden sustituir porque no es su función como legisladores.
Las redes sociales y los medios de comunicación dan cuenta del enojo y decepción de los ciudadanos, los usurpadores de Colima fueron noticia nacional por su actitud de rapiña institucional. Se convirtieron en los mejores pagados del país y ganan mucho más que muchos presidentes y jefes de estado de Latinoamérica. Todo ello mientras en el sexenio anterior aumentó la pobreza y la pobreza extrema y hay cientos de colimenses deseando tener un empleo o mejor retribuido. No se debe de permitir esta burla.
@jdanie17

