La Flor de Sal es baja en sodio y es recomendable para diabéticos, hipertensos, enfermos de los riñones y en problemas de retención de líquidos; es una sal pura que no daña la salud.
Esta sal ya se exporta a California, Texas y Nueva York, en Estados Unidos, y se obtiene mediante un tradicional método de cosecha cuyo origen procede de la costa atlántica francesa y se está practicando en la Laguna de Cuyutlán, comenta Patricia Solís Montero.
Señaló que esta sal ya la analizaron en la UNAM, en la Secretaría de Salud, en la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco (CIAJ), en la Universidad de Guadalajara y en la Universidad de Colima, confirmando las propiedades que tiene, al ser baja en sodio en un 23 por ciento.
TODO UN DESCUBRIMIENTO
Patricia comenta que la Flor de Sal se inició a producir en Francia hace aproximadamente 25 años, y actualmente sólo se produce en Francia, España, Portugal, y en la Laguna de Cuyutlán, por la empresa “Sol y Sal” de Colima.
Refirió que ella y su marido, un profesor jubilado, obtuvieron una concesión en las salinas de Cuyutlán, donde hace 5 años un experto les dio a conocer las virtudes de la Flor de Sal que son cristales que se forman sobre el agua en las esquinas de las eras de la salinas.
Explicó que estos cristales de sal los conocían como “espejito” y “los quebrábamos para que no interfirieran con la evaporación del agua, pero una persona nos explicó sobre la flor de sal, y mi esposo empezó a investigar y nos dimos cuenta que es baja en sodio, y hasta medicinal, aunque el señor la manejaba solamente como gourmet”.
Mencionó que cuando la llevaron a analizar les dijeron que su producto era “agua de mar solidificada”.
Aclaró que después de los estudios se determinó que solamente “en mayo puede salir la flor de sal baja en sodio”.
NINGUN QUIMICO
La Flor de Sal se recoge manualmente y no pasa por ningún proceso industrial. Se mantiene en sacas durante un año dejando que el sol y el viento la seque para dar un producto puro, sin aditivos ni transformación y de producción muy limitada.
Se la considera la reina de las sales por su textura fina y crujiente. Son cristales de sal.
Recogerla es complicado porque el proceso de cristalización se produce en la superficie del agua al amanecer, durante el rocío. La recolección se lleva a cabo sólo los días que no sopla el viento para evitar que el grano de sal se vaya al fondo y se hace manualmente con una pala. Tiene un sabor inconfundible y una propiedad única como sal: por mucho tiempo que pase no se apelmaza y se mantiene con sus propiedades intactas.





