Incluso, el diagnóstico de estos defectos se puede incrementar hasta en un 10 por ciento en los primeros cinco años de vida porque de manera inicial se encuentran en forma latente o no son detectados al momento de nacer, ya que sus manifestaciones son de detección tardía.
La jefa del Departamento de Equidad de Género y de Salud Reproductiva de la Secretaría de Salud y Bienestar Social del Gobierno del Estado, Mónica Gómez Huerta, indicó que los defectos al nacimiento más frecuentes y estudiados en cuanto a su etiología son los defectos del tubo neural, que incluyen la anencefalia, el encefalocele y el miolomeningocele, los cuales se pueden prevenir con el consumo de ácido fólico.
Señaló que por la falta de buenos hábitos alimenticios como la ingesta de más verduras verdes y más agua, así como por no tomar vitaminas, se presentan estos defectos al nacimiento, que junto con los congénitos representan un importante problema de salud en México y en el mundo por ser una de las principales causas de morbilidad y mortalidad perinatal e infantil.
La funcionaria de la Secretaría de Salud estableció que con el ácido fólico la discapacidad es prevenible, aunque se requiere sensibilizar a las mujeres para que tomen esta vitamina “B” en edad reproductiva.
Respecto al hipotiroidismo congénito, indicó que menos del cinco por ciento de los recién nacidos presentan signos y síntomas de esta enfermedad endócrina, los cuales se hacen evidentes en el transcurso de los primeros meses de vida, caracterizándose por retraso mental, alteraciones cardiacas, hernia abdominal y crecimiento de la lengua, entre otros.
Comentó que los niños y niñas con hipotiroidismo congénito que no reciben tratamiento oportuno sufren diversos grados de retraso mental y del crecimiento y desarrollo, de ahí que esta urgencia pediátrica debe diagnosticarse y tratarse lo más pronto posibles antes de los 15 días de vida extrauterina.





