Polémica cromática en el nuevo puente de Colima

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Sociedad de la Información

Por: Luis Alfonso Polanco Terríquez

Es lamentable que un simple comentario haya desatado tal tempestad. «De haberlo sabido, mejor ni hablo», señala con ironía el veterano columnista colimense Guillermo Montelón Nava. Se refiere a la avalancha de críticas sobre el nuevo puente en la zona norte de Colima, una obra que se puso en marcha incluso antes de su inauguración oficial. Desde que inició la construcción, los comentarios negativos no han cesado, a pesar de los evidentes beneficios que esta vía de comunicación aporta a la zona conurbada Colima-Villa de Álvarez.

Mi estimado Guillermo —o “Memo”, como le decimos de afecto—, difiero un poco: la problemática social debe tratarse tal cual es, duela a quien duela. ¿Hay anomalías? Por supuesto, y de ambas partes. Sin embargo, hay faltas que deberían ser multadas por transgredir directamente el marco jurídico. La polémica sobre los colores no es caprichosa; el marco normativo es tajante.

Pareciera que Morena intenta imponer su voluntad por encima de la ley. Desconozco si la instrucción de teñir todo de “guinda” es una orden nacional, pero en el estado se debió respetar la legislación local. No hay que ser expertos, basta escuchar a quienes recorren los pasillos del Congreso Local. La exdiputada Leticia Zepeda Mesina impulsó en su momento una reforma a la Ley Estatal de Obras Públicas que prohíbe explícitamente el uso de colores, símbolos o elementos partidistas en obras públicas, incluyendo su rotulación e imagen institucional.

Dicha reforma se propuso en enero de 2017 y quedó plasmada en el Decreto 347. La prohibición es clara: no se deben usar colores partidistas en la infraestructura. No obstante, las autoridades actuales parecen pasarse este decreto “por el arco del triunfo”. Estamos ante una violación legal que amerita sanciones.

Por otro lado, dos testimonios refuerzan la crítica desde la lógica y la seguridad. Una respetada historiadora local me comentó: «Al transitar de noche, ese tono guinda absorbe la luz y reduce la visibilidad; debería haber una valoración técnica». El segundo testimonio proviene del experto Carlos Moisés Hernández, quien con rigor científico expone por qué es un riesgo mantener esos colores en espacios viales. Su opinión es especialmente valiosa, pues es de los pocos académicos que ha manifestado simpatía por el movimiento actual, pero su compromiso con la verdad científica es mayor.

El Dr. Carlos Moisés advierte que el peligro es crítico para automovilistas, motociclistas y ciclistas. Debido a la baja reflectividad de ese matiz, a una distancia de 50 metros es extremadamente difícil percibir el relieve o la presencia de otros vehículos menores contra el fondo del puente. Son argumentos sólidos que el gobierno debería escuchar.

Argumentos expuestos en redes sociales por expertos que se oponen a la cromática del puente basándose en los principios de transparencia, ergonomía visual y neutralidad institucional. Desde la perspectiva de la Sociedad de la Información, el uso de colores partidistas en la infraestructura pública no es solo una falta estética o legal, sino un retroceso en la gestión de datos y comunicación pública por las siguientes razones:

Contaminación Visual y Sesgo Informativo: En una sociedad híper conectada, el espacio público debe funcionar como un canal de información limpia. El uso de “branding” político en un puente satura visualmente al ciudadano y prioriza el mensaje de propaganda sobre la señalética de seguridad. La infraestructura debe ser “leída” por el conductor de forma instintiva; imponer un color oscuro (guinda) altera la percepción de profundidad y contraste.

Violación de la Neutralidad Institucional: La Sociedad de la Información exige que las instituciones funcionen como plataformas neutrales. Cuando un gobierno utiliza recursos públicos para posicionar su identidad visual (colores de partido), está hackeando el sistema de comunicación institucional para beneficio privado, lo cual es visto como una forma de “desinformación visual” que confunde al ciudadano sobre la propiedad de la obra (que es del pueblo, no del partido).

Impacto en la Ergonomía y Seguridad de Datos: El diseño de ciudades inteligentes (Smart Cities) se basa en la legibilidad. El Dr. Carlos Moisés Hernández acierta desde la óptica de la física: la información visual (bordes del puente, distancias, presencia de otros usuarios) se pierde cuando el sustrato informativo es de un color que no genera contraste lumínico. En la era de la información, el diseño debe estar basado en evidencia científica, no en caprichos ideológicos.

Transparencia Algorítmica y Rendición de Cuentas: Los opositores señalan que el cumplimiento del Decreto 347 es una prueba de fuego para la democracia digital. Si el gobierno ignora una ley escrita y disponible en los portales de transparencia, está enviando un mensaje de que los datos y las leyes son maleables, lo cual debilita la confianza en el ecosistema digital del estado.

Para reflexionar: En redes sociales, la cuenta @JusticiaSocial_Col cuestionó duramente a la candidata de Morena en La Villa por fotografiarse con líderes transportistas señalados por el deficiente servicio que prestan. El desafío para quienes aspiran a gobernar es claro: la sociedad del conocimiento ya no se conforma con promesas ni fotos de campaña; exige resultados palpables en la calle, en el transporte y en el bolsillo.

Para despedirme: la obra es necesaria y bienvenida, pero las autoridades deben extremar precauciones. Esta “cuarta vía”, incluso antes de inaugurarse, ya ha sido escenario de accidentes fatales debido al exceso de velocidad y la imprudencia. Nunca olvidaré aquel incidente, días antes de la apertura, donde un conductor ebrio fue detenido por elementos de vialidad porque su unidad dejaba una estela de sangre; no se había dado cuenta de que había embestido y arrastrado a un ciclista. Las autoridades estatales deben valorar si la persistencia de un color político vale más que la seguridad vial. Nos vemos en otra entrega.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.