Pide el Presidente Felipe Calderón no Politizar con el Asesinato de Cavazos

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    MENSAJE DEL C. FELIPE CALDERÓN HINOJOSA, PRESIDENTE DE MÉXICO, DURANTE LA CEREMONIA DEL DÍA DE LA ARMADA DE MÉXICO, EN MANZANILLO, COLIMA

    Almirante Mariano Francisco Saynez Mendoza, Secretario de Marina.

    General Guillermo Galván Galván, Secretario de la Defensa Nacional.

    Licenciado Mario Anguiano Moreno, Gobernador del Estado de Colima.

    Diputado Ernesto Germán Virgen Verduzco, Presidente del Congreso del Estado.

    Magistrado Rafael García Rincón, Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado.

    Distinguidos integrantes del presídium.

    Distinguidos invitados especiales.

    Señoras y señores:

    En mi calidad de Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas de México, es para mí un orgullo estar aquí, en las instalaciones de la VI Región Naval, en Manzanillo, Colima, para conmemorar el Día de la Armada de México a bordo de la recién abanderada Patrulla Oceánica Centenario de la Revolución.

    Antes que nada, quiero reiterar mis más sentidas condolencias a la esposa, los hijos, los familiares y amigos del ex Gobernador de este estado, Jesús Silverio Cavazos Ceballos, asesinado cobardemente el pasado domingo.

    Se trata, más allá de las investigaciones, de un suceso condenable, que merece el rechazo y el repudio de la sociedad entera, como lo merece, el rechazo y el repudio, la violencia de los criminales. Es un atentado, además, contra un ex Mandatario, ex servidor público que lastima a los colimenses y a los mexicanos.

    También, expreso mi más profundo pésame a los familiares y amigos del doctor Mario Robles Gil Bernal, quien lamentablemente falleciera en una acción vinculada con ese suceso.

    Desde que tuve conocimiento de la trágica noticia, instruí al Secretario de Gobernación a establecer contacto permanente con las autoridades locales, y he estado en contacto con el Gobernador Anguiano Moreno, para ofrecer todo el apoyo del Gobierno Federal a mi cargo, en el esclarecimiento de estos lamentables hechos.

    He instruido, también, al Procurador General de la República para que, en el ámbito de la competencia que la ley determine, coadyuve con la investigación, que ya ha iniciado la Procuraduría General de Justicia del Estado de Colima.

    Es fundamental que la indagación llegue hasta sus últimas consecuencias y que no se descarte ninguna hipótesis, y que se actúe conforme a la ley y conforme a las evidencias que se susciten en la averiguación correspondiente.

    Ante sucesos como los que ahora conmueven a Colima y a México, no hay margen ni para la manipulación, ni para el oportunismo, ni cabida para pretender dividendos políticos.

    Y más allá del asesinato del ex Gobernador Silverio Cavazos, el hecho es que la criminalidad está al acecho, aún en estados, como Colima, estado que hasta hace poco era considerado aparentemente seguro.

    Debo referirme, en general, e insisto, más allá del hecho individual, que hay quienes piensan que lo mejor era no combatir a la criminalidad. Se equivocan quienes piensan así.

    Como es evidente, la criminalidad está al acecho, y está agrediendo a la sociedad y a sus instituciones; está agrediendo a los ciudadanos. Por eso, hay que hacerle frente con determinación.

    La acción decidida del Estado contra la criminalidad no es la causa de la violencia. Por el contrario, la violencia criminal es la que obliga la intervención y la acción decidida del Estado, hasta ahora a través de la intervención de las Fuerzas Federales.

    La Federación, las entidades federativas, las autoridades municipales, los Poderes, todos debemos cumplir con lo que la ley marca en materia de seguridad. Perseguir a los criminales y aplicar la ley es la obligación primaria y fundamental de toda autoridad en el Estado Mexicano.

    La seguridad  es corresponsabilidad de los tres órdenes de Gobierno, como lo marca la Constitución. Es indispensable que cada cual aplique la ley en los espacios que le corresponde. El dejar hacer, dejar pasar, abre siempre la puerta para que los criminales, tarde o temprano, ejerzan, contra la ley, una autoridad que no merecen y que nadie, en términos democráticos, les ha delegado.

    El camino hacia lograr un Colima y un México más seguro, es, precisamente, éste: aplicar la ley, observarla y hacerla cumplir; y más, en particular, el camino está en darle un cabal cumplimiento a los compromisos asumidos en el Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad.

    El Gobierno Federal tiene un compromiso indeclinable con la seguridad de los ciudadanos y, por eso, seguiremos combatiendo, como lo hemos hecho, con firmeza y con decisión, a los enemigos de México, a quienes ponen en riesgo la integridad física, y patrimonial de las familias, y amenazan a nuestras instituciones democráticas.

    Y es que la acción del crimen organizado, la acción de la delincuencia y el narcotráfico es como un cáncer. No se percibe cabalmente su presencia hasta que aparecen sus síntomas nocivos. Sin embargo, cuando los síntomas se hacen evidentes por sí solos, es cuando ya es demasiado tarde y, entonces, el tratamiento para curar al paciente, el único tratamiento posible, tiene que ser mucho más drástico y mucho más intenso.

    Al crimen organizado y al narcotráfico, como al cáncer, hay que detenerlo a tiempo. Y la manera de hacerlo es monitorear permanentemente el estado que guardan los órganos encargados de la seguridad y la justicia.

    De ahí la importancia de cumplir con los compromisos asumidos por la Federación y los estados, los compromisos asumidos por los poderes públicos: de depurar, fortalecer y legislar para tales propósitos en materia de cuerpos policiacos, de Ministerios Públicos y de jueces.

    De no hacerlo, tarde o temprano la sociedad paga las consecuencias, porque, por desgracia, ha habido casos en que algunos integrantes de los propios órganos de seguridad y justicia del Estado terminan, en lugar de proteger a los ciudadanos, protegiendo a los delincuentes e, incluso, finalmente, agrediendo a los ciudadanos mismos.

    Combatir el delito, luchar y velar por la seguridad de los ciudadanos, mantener siempre alerta, funcional, la capacidad del Estado en materia de seguridad y justicia, es una tarea indeclinable.

    Para lograr este objetivo, el Gobierno Federal está decidido a utilizar todos los medios a su alcance. Y quiero decir que orgullosamente contamos con instituciones fuertes y patrióticas, como el Ejército Mexicano y la Marina Armada de México, que en cumplimiento de preservar, no sólo la soberanía exterior, sino la seguridad interior del país, que establece nuestra Constitución, históricamente han estado siempre del lado de los ciudadanos y salvaguardando la libertad de los mexicanos.

    Es el caso de la Marina Armada de México, que naciera un día como hoy, pero hace 185 años, cuando por Marina de Guerra Mexicana abatió la última bandera española, que a pesar de la Consumación de nuestra Independencia aún ondeaba en el Fuerte de San Juan de Ulúa.

    Ese día, la Marina Nacional logró que capitulara la última guarnición extranjera en nuestro territorio. Con todos los honores del ceremonial militar, se izó en la fortaleza de San Juan, el pabellón tricolor de México, por primera vez.

    Ese día nuestra Enseña Nacional fue saludada con salvas de artillería y con el entusiasmo de todos los mexicanos, como la máxima alegoría de nuestra libertad.

    A lo largo de la historia, la Armada de México no sólo ha velado por la integridad de nuestros mares y por la seguridad de nuestras instalaciones estratégicas, sino que también se ha entregado al auxilio de las víctimas en los casos de desastres naturales.

    La Marina ha desempeñado, también, un papel crucial en la lucha por la seguridad de los mexicanos. Sus despliegues tácticos y de inteligencia han sido fundamentales para debilitar las estructuras operativas y financieras de la delincuencia.

    Al igual que las del Ejército Mexicano, sus acciones han permitido aprehender o abatir a varios de los más importantes líderes de organizaciones criminales.

    Así ocurrió en los casos de Arturo Beltrán Leyva, líder del cártel del mismo nombre, y de su principal operador, Sergio Enrique Villarreal Barragán; así como de Antonio Ezequiel Cárdenas Guillén, Jefe del Cártel del Golfo.

    El pueblo de México reconoce, no sólo estos hechos ocurridos en el último año que precede a esta celebración, sino que reconoce el papel fundamental que desempeña la Marina, al velar por el bienestar y el progreso de las familias mexicanas y por el interés superior de la Nación, incluso a riesgo de su propia vida.

    Los marinos de México, los marinos de México son mexicanos ejemplares, cuya lealtad, sacrificio, dedicación y generosidad merecen nuestra más profunda admiración.

    Desde esta VI Región Naval rindo un sentido homenaje a los marinos caídos en cumplimiento de su deber, porque son héroes que merecen nuestra admiración y respeto. Y hago extensivo este homenaje a los soldados, a los Policías Federales y locales, que, también, han sido abatidos en cumplimiento del deber.

    Para todos ellos las palabras que pronunciara don Benito Juárez, al triunfar la República sobre los enemigos de México, en aquel 1867: En nombre de la Patria agradecida, tributo el más alto reconocimiento a los buenos mexicanos que la han defendido. El triunfo de la Patria, que ha sido el objeto de sus nobles aspiraciones, será siempre su mayor título de gloria y el mejor premio de sus heroicos esfuerzos.

    Reconocemos el valor y el empeño de la Armada ante los desafíos actuales y por ello nos hemos dado a la tarea de fortalecerla en diversos frentes.

    Primero. Se ha incrementado el Presupuesto para la Secretaría de Marina, que para 2011 será superior a los 18 mil millones de pesos, que equivale a un incremento superior al 80 por ciento, con respecto al que se le asignaba en el año 2006.

    Segundo. Fortalecemos las capacidades operativas y de equipamiento de la Secretaría de Marina. Y por eso hoy, precisamente, abanderamos la Patrulla Oceánica REVOLUCIÓN y la Patrulla Interceptora ALGORAB. Ambas embarcaciones con las más altas especificaciones para el cumplimiento de misiones militares.

    Tercero. Fortalecemos los ingresos de los marinos para su bienestar y el de su familia y, por ello, durante mi Administración, prácticamente se ha duplicado el ingreso del personal operativo de clases y marinería.

    Y cuarto. Apoyamos la educación de los hijos de nuestros marinos. En esta Administración hemos establecido el beneficio del Programa Integral de Becas, que cubre el 100 por ciento de los pagos o colegiaturas de los hijos de marinos en activo que cursan el bachillerato o la universidad, en los centros educativos públicos o privados de su preferencia.

    Hoy se han otorgado más de tres mil 500 becas para educación media superior y superior. Además, apoyamos no sólo a los marinos en activo, sino a los hijos de los marinos que han perdido la vida en el cumplimiento del deber.

    Señoras y señores:

    Estamos decididos a forjar y a luchar por el México que queremos, el México que queremos para nosotros y, especialmente, para las futuras generaciones.

    A lo largo de la historia, la Armada ha sido un baluarte de nuestra Independencia y de nuestra libertad, y hoy sigue desempeñando un papel fundamental como uno de los garantes de la seguridad interior de la Nación y de la seguridad de las familias mexicanas.

    La salvaguarda de nuestras libertades requiere, hoy más que nunca, de la entrega, el valor, la disciplina, la lealtad y el heroísmo de los marinos de México.

    Por ello, les instruyo a redoblar esfuerzos en la delicada tarea de salvaguardar la seguridad interior del país, apegándose siempre al camino de la rectitud y de la honestidad para engrandecer a México y estar siempre prestos a salvaguardar la soberanía exterior de la Nación.

    Hoy, la Patria nos demanda, nos exige enfrentar con valor a quienes buscan debilitarla. Unidos, los mexicanos somos más y somos más fuertes que cualquier enemigo. Y sé que con esfuerzo y sacrificio, con instituciones sólidas, como la Marina Armada de México, y con el constante compromiso de depuración y fortalecimiento de las instituciones civiles, los mexicanos venceremos a este flagelo.

    Enhorabuena a todos los marinos de México.

    Muchas gracias.

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