
En su discurso inaugural, bien estructurado, profundo y esperanzador, hizo una extensa reflexión sobre la trascendencia de la educación, como instrumento de cambio social y recuperó el aspecto social, de la responsabilidad social, de todas las dimensiones del quehacer universitario, ora en la academia, ora en la ciencia, ya en a la difusión de la difusión de la cultura ya en la gestión institucional.
En el texto de referencia, se señala y cito textual: “ Desde su fundación en 1940, la Universidad de Colima se ha caracterizado por ser una institución de fuerte arraigo popular con tradición docente, una universidad donde la formación de ciudadanos y profesionistas para atender el desarrollo regional y nacional constituye el núcleo central de su quehacer cotidiano, que fundamenta su acción en las tareas de investigación y extensión de la cultura… Al igual que la sociedad en su conjunto, los universitarios hemos afrontado situaciones complejas sin comprometer el desarrollo institucional. Lo anterior ha sido posible gracias a la asociación estratégica que desde la década de 1980 hemos mantenido en la propia comunidad universitaria y con los sectores social y productivo”. (1)
En efecto, la Universidad de Colima, con el aporte de muchas generaciones de colimenses, a lo largo de 72 años de existencia, se ha construido a sí misma, vigorizando sus fortalezas en la docencia, la indagación científica, la difusión de la cultura y la extensión universitaria, con un sólido aporte a los sectores social y productivo, a través de los diversos servicios de vinculación, creados a partir del rectorado de Humberto Silva Ochoa, en los años ochentas del siglo pasado y fortalecidos en los sucesivos periodos rectorales de Fernando Moreno Peña, Carlos Salazar Silva, Miguel Ángel Aguayo y Ramón Cedillo Nakay.
No es un dato menor, señalar que el actual rector, Eduardo Hernández tuvo la oportunidad de trabajar con todos y cada uno de los rectores mencionados, desde cargos modestos, hasta puestos de creciente responsabilidad, en el ámbito financiero y de gestión de recursos ante la SEP y Conacyt, y también, en la docencia, como maestro frente a grupo por más de 20 años.
Sin duda alguna, que una de las fortalezas de que dispone la casa de estudios colimense, para sustentar y reproducir en el tiempo este proyecto académico, que pertenece a los colimenses, es el quehacer científico que se realiza en los diversos centros de investigación y, señaladamente, también en las facultades, estableciendo sinergias favorables para la generación de nuevos saberes y la formación de recursos humanos altamente calificados.
La Unam y el resto de universidades públicas de provincia del país, hacen su esfuerzo para trascender en todas las vertientes del quehacer universitario. Sin embargo, por las restricciones presupuestales y las condiciones financieras del país, el panorama no es halagüeño.
Así las cosas, la doctora Rosaura Ruiz Gutiérrez, Presidenta de la Academia Mexicana de Ciencias, afirma que : “ La educación superior, la ciencia, la tecnología y la innovación tienen importancia fundamental como instrumentos para la construcción de sociedades del conocimiento; el desarrollo democrático y plural; para contribuir al proceso de integración del conocimiento y la competitividad. Sin embargo, en México, los resultados dejan mucho que desear; la cobertura de cohorte de edad correspondiente a estudios superiores ha avanzado muy poco. Se han profundizado las restricciones financieras; se han segmentado y diferenciado enormemente las instituciones; se ha mercantilizado su oferta y servicios, y no se ha podido concretar su articulación con el desarrollo económico y social del país” (2).
Sin duda alguna que el panorama enunciado no es el mejor para el país, para la academia y la ciencia en los estados, en parte por las severas restricciones financieras prevalecientes, sobre todo para la educación superior pública y la investigación científica que se realiza en sus claustros y laboratorios.
Sin embargo, en esta perspectiva, hay que reconocer que es el horizonte financiero que tamiza la realidad de la educación superior en el país y es el escenario, las fortalezas y debilidades; los retos y las oportunidades que se perfilan en el marco del quehacer de la ciencia en el país y que se expresa en toda su complejidad, sus luces y sombras, en la actividad que desarrollan los hombres y mujeres que se dedican a la enseñanza y la generación de nuevos saberes en la Universidad de Colima.
Los países industrializados destinan cantidades crecientes de los porcentajes de su PIB, Producto Interno Bruto, a la ciencia, la innovación y la tecnología.
Por ejemplo, en Estados Unidos, el presidente Barack Obama, en su mensaje a la comunidad científica de ese país se comprometió a destinar el 3 por ciento del PIB para la investigación científica, “ un quehacer que considero indispensable y estimularé a las empresas que le entren en serio a la innovación y la transferencia tecnológica”. (3)
En contraste, en México no se están cumpliendo los estándares recomendados por la Unesco en el sentido de destinar el 8 por ciento del PIB para educación; el 1 por ciento para educación superior y el 1 por ciento para investigación científica. Por ende se incumple con la Ley General de Educación que recomienda esos parámetros. En lugar de eso, se destina apenas el 0.70 para la educación superior y el 0.40 para la educación científica.
Es por eso que, el rector de la Unam, José Narro Robles ha puesto el dedo en la llaga y ha sido muy puntual en su posicionamiento al respecto: “ El progreso implica enormes desafíos para naciones como la nuestra. ¿Cómo pertenecer a la sociedad y la economía del conocimiento en esas condiciones? Más allá de la retórica, si no se transforma radicalmente nuestra realidad, quedaremos retenidos en el viejo siglo. No daremos el paso correcto en tanto destinemos el 0.70 del PIB a la educación superior y el 0.40 a la investigación. No será posible mientras sólo 3 de cada 10 jóvenes mexicanos estudien en las instituciones de educación superior. No será viable, si no se multiplica, al menos por 10, el número de patentes concedidas a connacionales”. (4)
Sin embargo, aun hay espacio para la esperanza de que un futuro mejor es posible. El rector Eduardo Hernández Nava , en su mensaje inaugural expresó que “ En la Universidad de Colima, reconocemos fehacientemente lo valioso de la actividad científica ( trabajo de los investigadores) es la ampliación del conocimiento y la posibilidad de contribuir a la formación de recursos humanos y el desarrollo social, puesto que el aprovechamiento del conocimiento científico no es responsabilidad del individuo que genera conocimiento, es una acción colectiva que puede, y debe, involucrar a grandes segmentos de la comunidad local o global”. (5)
Para decirlo sumariamente, a pesar de un entorno adverso en lo financiero, con la renovación del poder en la Presidencia de la República, hay un nuevo entorno más favorable para la educación superior y la ciencia en México y hay un espacio para la esperanza.
En este sentido, el relevo rectoral es también la oportunidad para renovar la esperanza, acometer nuevos objetivos rumbo a la excelencia académica y para consolidar lo alcanzado con certeza de que una mejor edad es posible.
Sin duda alguna, para transitar a una nueva realidad en este sector del desarrollo educativo nacional, requiere de voluntad política, de generosidad de los actores con los intereses superiores de la sociedad, destinar mayores recursos federales y locales, pero también convencer e involucrar al sector empresarial a involucrarse en estos afanes.
Adicionalmente, habrá que hacer un mayor esfuerzo en términos de socialización de estos saberes y descubrimientos, en la docencia, en la ciencia, en la difusión del conocimiento científico a efecto de alentar la formación de nuevos recursos humanos, altamente calificados y con el fin último de construir entornos sociales más sensibles y favorables a la ciencia y a la tecnología.
1. Nava Hernández, Eduardo (2013). Educación con Responsabilidad Social. P.7 Universidad de Colima. Discurso de toma de posesión como rector.
2. Ruiz Gutiérrez, Rosaura (2011). Tendencias y perspectivas de la educación superior, la ciencia y la tecnología y la innovación en México. Academia Mexicana de Ciencias. Pp. 2-3.
3. Barack, Obama (2009). Discurso presidencial ante la Academia de Ciencias de Estados Unidos. 27 de abril de 2009. http:// www.nap.edu/obama/
4. Narro Robles, José (2010). Palabras del rector de la Unam, ante el Congreso de la Unión, con motivo de los 100 años de la Unam. P. 3.
5. Nava Hernández, Eduardo 2013).Educación con Responsabilidad Social. Pp. 21-22. Universidad de Colima, discurso de toma de posesión.
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