Por José Díaz Madrigal
Desde que amenazó que no se iba a presentar en Los Angeles a la llamada Cumbre De Las Américas, sí los anfitriones no invitaban a Cuba, Nicaragua y Venezuela; el presidente de México pensaba que traía bajo la manga, la carta para ganar su apuesta y sabotear la Cumbre en California; puesto que al principio de su bravata, le asegundaron la idea de tampoco ir a la reunión los dos grandes de América del sur: Bolsonaro de Brasil y Fernández de Argentina.Después estos dos mandatarios recularon y, siempre si asistieron, considerando que era más provechoso acudir a la cita que faltando a la misma. Los dos presidentes sudamericanos dejaron colgado de la brocha al mexicano, como éste no tiene reversa; quedó mal parado ante toda la comunidad de Estados democráticos del continente entero.El objetivo fundamental que dió origen a Las Cumbres hace 28 años, fue ante todo la democracia. De los 35 países que conforman el continente desde Alaska a la Patagonia, estuvieron presentes 34 de ellos en la primera Cumbre, excepto Cuba por su condición de dictadura.Los 34 jefes de Estado elegidos democráticamente, firmaron una declaración de principios, donde se establece la preservación y fortalecimiento de las democracias en América. En las Cumbres sucesivas, se formuló la Carta Democrática Interamericana, incluyendo una cláusula democrática; donde se puntualiza que cualquier alteración o ruptura del orden democrático en alguno de los países miembros, constituye un obstáculo insuperable para la participación del gobierno de dicho Estado en La Cumbre De Las Américas.López Obrador se dio vuelo solo, creyó que las podía con Biden. Que la cuerda demagógica que nos receta todos los días a los mexicanos, tal como eso de que no me salgan que la ley es la ley. Es bien sabido que se jacta de violar la ley en México, sin embargo los gringos observadores de la ley, más sistemáticos y apegados a las normas, lo ningunearon; prueba de ello es cuando le preguntaron a Biden sí le preocupaba el boicot hacia la Cumbre del presidente de México, Biden sin tapujos y sin andarse por las ramas contestó: no, no me preocupa. Es decir, ni siquiera lo pelaron.Que gana López Obrador defendiendo a tiranos verdugos de sus propios pueblos, sí nomás de verles la cara a Ortega, Maduro o Díaz-Canel se les nota el rostro de asesinos. ¿Por qué motivo la Cumbre De Las Américas, tiene que respaldar y reconocer a gobiernos criminales? Únicamente porque quiere López Obrador que no canta mal las rancheras, con su pecado de omisión y no hacer nada contra los delincuentes de nuestro pueblo. Siendo que la omisión también es un crimen.La cláusula o ley democrática, esa que el tabasqueño no quiere atender, refiere el derecho de los pueblos a la democracia, ya que ésta es esencial para el buen desarrollo social, político y económico de los países en América. Asimismo el respeto a los derechos humanos, las libertades individuales y el necesario estado de derecho. La misma ley menciona el régimen plural de partidos, organizaciones políticas y la separación de poderes.Las dictaduras se identifican por no cumplir la ley democrática.La Cumbre está creada como una reunión de jefes de Estado democráticamente elegidos, comprometidos a fortalecer la democracia y obligados a cumplir, los principios y valores auténticos del sistema democrático.López Obrador debió haber asistido y rifársela por los millones de paisanos que radican en los Estados Unidos, sacándole a Biden el compromiso de regularizar a los héroes de las remesas que tanto presume. Pero no, prefirió hacerla de malhora, obcecado, sin tantita pena y sin ningún miramiento ético por el sufrimiento de aquellos pueblos oprimidos; apostó su última carta y le resultó la malilla, perdió. No le salió la jugada.

