Señaló que los dueños de negocios del Tercer Anillo, en su mayoría restaurantes, tienen dos años y medio sufriendo la problemática de inundaciones, polvo, bloqueos por obras, falta de alumbrado, entre otras.
“Nuestros negocios son negocios delicados en el asunto de servicio de restaurante, se requiere limpieza y nos afecta el movimiento de tierra, además las fechas que nos dieron para terminar la obra no tienen nada que ver con lo que está ocurriendo”.
“Afortunadamente nuestra clientela no nos ha abandonado en forma completa pero sí tuvimos el año pasado”.
“Debemos exigir que quien haga la obra cumpla con una obra de calidad y en las fechas porque cuando se trastocan las fechas sigue uno perdiendo dinero porque la afluencia no es la misma, la gente no puede venir a consumir los alimentos siendo que hay cortinas de polvo”.
“Lo otro, en lo cotidiano, están las inundaciones, le han metido mano en la misma área 5-6 veces y sigue igual, yo creo que sí sería muy prudente que Desarrollo Urbano meta mano y le exijan al empresario que está haciendo la obra y por la que está cobrando”.
“Queremos que se reciban las obras como Dios manda, con las especificaciones y no cosas mal hechas”.





