Señalado ante sus compañeros diputados, que el Estado no ha sido ajeno a lo anterior. En los últimos años de la administración gubernamental estatal pasada y en los poco más de 15 meses de la actual, la inseguridad ha llegado a niveles sumamente preocupantes, en los que la sociedad colimense se ha sentido desprotegida, vulnerada, impotente, ante el incremento desmesurado de la ola de violencia que se vive en la calles y plazas públicas, perpetrada por la delincuencia en ajustes de cuentas o en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, que suman ya, en el régimen del gobernador Mario Anguiano, más de 120 muertes por ajusticiamiento, con saldos de descuartizados, enterrados, baleados, embolsados, levantados, etc.
Agregó que en los últimos meses, se adiciona la acción de las fuerzas de seguridad federales (Ejército, Armada, Policía Federal Preventiva y Agencia Federal de Investigaciones) en operativos que, de manera secundaria, afectan a los hogares de cientos de familias decentes, respetuosas de la ley, y de similar número de ciudadanos y personas inocentes, ajenas a las actividades delincuenciales, que de manera colateral sufren y padecen maltratos, abusos de autoridad y hasta ataques a su integridad física y patrimonio, de parte de algunos elementos de las mencionadas fuerzas de seguridad.
Por lo que señaló, que el reportero Sergio Uribe Alvarado y el fotógrafo Salvador Jacobo Morán, del periódico Diario de Colima, así como los periodistas Dante Alfaro de Anda, de Fuerza Informativa Azteca y Carlos Pérez, de Televisa Colima, fueron obstaculizados en su actividad periodística con palabras altisonantes, amenazas y actitudes prepotentes por algunos elementos de la Armada e incluso, en algunos casos, fueron encañonados y retenidos ilegalmente. La protesta legítima y justificada de varias organizaciones locales de comunicadores y de una asociación de periodistas mexicanos, por lo que se solidarizó con estos y los colimenses ofendidos o afectados por las fuerzas armadas policías federales. Pidiéndoles al resto de los diputados, que compartieran ese sentimiento.
Sin embargo, el punto de acuerdo por mayoría de los diputados no fue aprobada.





