“No hay en la propuesta del señor presidente electo (Enrique Peña Nieto), concretamente en la reformulación de las atribuciones a la Secretaría de Gobernación que se proponen en la nueva redacción de la Ley Orgánica, absolutamente ningún elemento, ni medio renglón que permita suponer la reedición de esa dependencia (la Dirección Federal de Seguridad), ni de ninguna otra que tenga que ver con policía política”, puntualizó.
Al término de un encuentro a puerta cerrada con diputados integrantes de las comisiones de Gobernación y de Seguridad Pública para exponer los alcances de la reforma a la administración pública, Solís Acero remarcó: Sería prácticamente imposible cualquier vuelta al pasado; creo que en realidad estamos más enfrente de un fantasma, que de una realidad”.
El vocero del equipo de transición del gobierno electo, Eduardo Sánchez, advirtió a su vez que no existe absolutamente nada en la propuesta de reorganización gubernamental que atemorice a alguien, más que a los delincuentes.
Los representantes de Peña Nieto confiaron en la aprobación de la iniciativa antes del 1 de diciembre, pero subrayaron el respeto del presidente electo a los tiempos y decisiones de los legisladores, sin asumir “posiciones irreductibles”.
Fuente: MILENIO





