Ante la magnitud de la desigualdad en México, la pobreza extrema y el desafío de la delincuencia organizada, requerimos un nuevo pacto social, una especie de “reconstitucionalización” del país, para dotar de nuevas bases de legitimidad al sistema político, y tener la agenda social como prioridad de las políticas públicas; hacer de la política una palanca de transformación, considerando la ruta parlamentaria y los contrapesos horizontales que nos ofrece el federalismo, para armonizar equilibrios constructivos, e impulsar un solo proyecto de nación y no treinta y tantos poderes regionales, afirmó en entrevista exclusiva el doctor Pedro Salazar Ugarte, profesor- investigador de la Unam y egresado del doctorado en filosofía política por la Universidad de Turín, Italia.
Puntualizó que además de la pobreza, en la que se encuentran atrapadas millones de personas, tenemos el desafío creciente de la delincuencia organizada que le disputan al Estado mexicano, “ el monopolio de la violencia legítima”, así como los poderes facticos, como las televisoras y los grandes empresarios, que son poderes reales y legítimos, pero tienen una enorme “capacidad de condicionamiento de la agenda pública y que también han mostrado muy poco compromiso con la democracia”.
Con una gran lucidez e inteligencia y compromiso con las causas superiores del país y las mejores banderas sociales, así como una sólida preparación académica en la vanguardia del pensamiento político global, fue un honor conversar con el destacado intelectual, en un Restaurant al norte del Estado. El doctor Salazar Ugarte, estuvo en Colima para impartir, a invitación de la SEP estatal, la conferencia “ La Transición pendiente: la democracia constitucional en México”, en el Archivo Histórico de la Universidad de Colima.
En el curso de la entrevista, en torno a la creciente militarización del país, descartó la posibilidad de un golpe de estado, porque “ no veo los incentivos y no veo el actor”, pero advirtió de los riesgos latentes de llegar a un estado de corte policiaco. Asimismo, reflexionó en torno a la trascendencia del Ejército y de la iglesia católica, como actores políticos nacionales. A continuación, el texto completo de la entrevista.
LOS GRANDES PROBLEMAS NACIONALES
ACT. ¿Cuáles son los más agudos problemas nacionales?
Pedro Salazar Ugarte. Antes que nada muchas gracias, yo diría que el primer problema nacional sigue siendo- porque no es un problema nuevo- el problema del rezago social, creo que la pobreza por un lado, en la que se encuentran atrapadas millones de personas en el país y la desigualdad que es un correlato de esta situación de pobreza, aunque son dos problemas distintos porque aquí tenemos por un lado más de 50 millones de personas en una situación de pobreza y al hombre más rico del mundo conviviendo en el mismo tiempo histórico y en la misma colectividad, creo que es el problema principal, en paralelo a este problema tenemos un problema aparentemente de coyuntura pero de una seriedad mayúscula que ha ido cobrando fuerza en los últimos años, y que es este problema del desafío que la delincuencia organizada le está planteando a las autoridades estatales y a la viabilidad del estado mexicano mismo, es decir se convierte en un factor que no solamente desafía la seguridad pública cotidiana sino que de alguna manera pone en crisis a la viabilidad del Estado mismo “al monopolio de la fuerza legítima” como diría Weber, ahí creo que ese es un problema muy serio, un problema que no es de fácil solución porque tiene causas y raíces multidimensionales y creo que ese es un problema que hay que tomar con seriedad; por otro lado tengo la impresión que hay un conjunto de actores que son públicos y legítimos, digamos son los actores políticos nacionales, que no están teniendo una altura de miras como la que el momento actual le exige al país, no están siendo capaces de darle una vuelta de puerta a la agenda de la transición, no están siendo capaces de encontrar un nuevo horizonte compartido un nuevo proyecto nacional que impulsar, y creo, que esa falta de brújula como proyecto nacional puede ser un tercer problema relevante, genérico, pero relevante, y finalmente hay un conjunto de actores privados muy poderosos, pienso sobre todo en los grandes medios de comunicación electrónicos, en las grandes televisores, en los poderes fácticos -porque son poderes reales y legítimo legales y legítimos eh- pero son poderes que tienen una enorme capacidad de condicionamiento de la agenda pública y que también han mostrado muy poco compromiso con la democracia.
ACT. ¿Esos poderes fácticos, como inciden en la agenda nacional ?
PSU. Yo diría que en primer lugar, hoy tenemos a los medios de comunicación electrónicos Televisa, TV Azteca sobre todo, fundamentalmente como dos polos televisivos con una gran capacidad de inserción también en frecuencias de radio e incluso en medios impresos; tenemos a la iglesia católica en primer lugar y a otras iglesias en una posición secundaria, la iglesia es un poder fáctico presente y actuante en el país y que creo que hay que tomárselo con seriedad; y por el otro lado hay otros factores, los grandes empresarios, que ya no solo son empresarios nacionales sino también grandes empresas transnacionales que tienen una base en México y creo que ese es otro actor del poder privado que tiene una incidencia, de alguna manera el narcotráfico es un poder fáctico es un poder real- nada más que éste es ilegal e ilegítimo-, y su naturaleza es distinta y su capacidad de incidir en la agenda pues también es distinta. El narcotráfico inhibe la convivencia pacífica, genera incertidumbre y temor en la ciudadanía lo cual impide la participación y apropiación del espacio público, tiene el enorme efecto nocivo de la corrupción como mecanismo de inserción en el estado y además utiliza la violencia como arma para imponer su fuerza, para imponer su lógica, su poder; entonces esta combinación de corrupción, violencia y temor pues son la antítesis misma de cualquier proyecto democrático.
LA ETICA DE LA RESPONSABILIDAD, AUSENTE EN LOS ACTORES
ACT. Pareciera que a los actores políticos nacionales, lo que les falta es generosidad con el país; no tenemos una visión de futuro o no tenemos un estadista ¿cuál es su punto de vista?
PSU. Yo no creo que uno, digo que faltan millones de estadistas lo digo sin retórica, creo que en una democracia no podemos depender de que exista una sola visión con una orientación de futuro, creo que lo que falta es mucha mayor responsabilidad con el país y menor obsesión por el poder particular, yo creo que el problema de nuestros actores es sobre todo la auto-referencia, -están demasiado preocupados por no perder su coto de poder individual- y muy poco ocupados de resolver los grandes proyectos nacionales, existe un problema serio de ausencia de ética de la responsabilidad, es decir, no han asumido nuestros actores políticos dominantes la enorme responsabilidad histórica que tienen al tener en sus manos el diseño de las coordenadas del futuro compartido de un país que ha tenido una transición política, ha tenido una transición jurídica, ha tenido una transición demográfica, y ha tenido una transición económica, y nos está haciendo falta orientar todas estas transiciones en un solo sentido que permita a México superar sus rezagos sociales y sobre todo mantener la convivencia pacífica.
ACT. Esa solución sería que el sistema político derivara hacia un federalismo democrático, como lo dijo usted; ¿cuáles serían las coordenadas de ese federalismo?
PSU. Yo creo que requerimos de una especie de reconstitucionalización general del país, un nuevo pacto social que dote de nuevas bases de legitimidad al sistema político en su conjunto, y diría que esta reconstitucionalización debería de tener, la agenda social como eje principal, deberíamos de reorientar las políticas públicas a atender los rezagos sociales como prioridad número uno en el país; dos, deberíamos de encontrar mecanismos de colaboración entre el poder ejecutivo y el poder legislativo federal y locales de manera constructiva, hacer de la política una palanca de transformación y en ese sentido yo invitaría a considerar la ruta parlamentaria, y finalmente deberíamos de activar los mecanismos de contrapesos horizontales del poder que nos ofrece el federalismo para armonizar equilibrios constructivos, que quiero decir? Poderes que no concentren en su propio ámbito el poder de manera hegemónica sino que en realidad coordinen acciones con otros poderes de los mismos niveles para impulsar un solo proyecto de nación y no treinta y tantos proyectos regionales.
GENERAR LAS CONDICIONES DE UN ESTADO POLICIACO, EL RIESGO
ACT. Lorenzo Meyer habla que, desde la crisis de Chiapas de 1994 emergieron dos nuevos actores políticos como son el Ejército y la iglesia ¿Cuál es su punto de vista al respecto?
PSU. Yo pienso que la iglesia ha estado ahí desde siempre, el Ejército también de distinta manera, creo la iglesia ha tenido distintos momentos de fortalecimiento, ha sido un actor protagónico constante en la historia de México, yo sostengo incluso que la segunda y más importante digamos descolonización, fue frente a la iglesia una vez que habíamos logrado la descolonización frente a la corona, en cambio el Ejército ha sido un actor que ha tenido matices porque se institucionalizó y aceptó jugar dentro de las lógicas del sistema de partido hegemónico, no incidió en la construcción de la agenda pública postrevolucionaria, y se mantuvo dignamente en los cuarteles durante un largo período del México moderno, y yo creo que ahí Lorenzo Meyer tiene absolutamente razón, es primero Chiapas, y ahora, unos años después la política frente al crimen organizado en la presente administración, los dos factores que colocan al ejército en una posición sin precedentes y yo creo que riesgosa y nociva para el país.
ACT. Ante el nuevo escenario, ¿ no hay el riesgo de un bonapartismo, o de un pinochetazo?
PSU. Desafortunadamente, ese riesgo es uno, que uno no puede descartar de manera radical: No, en el corto plazo pues no veo los incentivos y no veo al actor, pero si no apostamos por la investigación por encima de la represión, por el uso del derecho por encima de la fuerza, y por el uso de la fuerza, y por el uso de los instrumentos judiciales en vez de los instrumentos militares pues tarde o temprano, podemos generar las condiciones de un estado policiaco.
LAS REDES SOCIALES Y LA SUCESIÓN PRESIDENCIAL
ACT. En el contexto de crispación política, de la falta de acuerdos básicos entre los actores, ¿como registra el rumbo del relevo presidencial en el 2012?
PSU. Le contestaré como Max Weber, la cátedra no es ni para los demagogos ni para los profetas, y como yo soy profesor prefiero no hacer profecías, yo creo, que lo que si podemos augurar es una competencia muy cerrada de mucha crispación y polarización en una elección con autoridades debilitadas y en la que van a jugar un papel muy importante las redes sociales, el 2012 va a ser la primera elección con Facebook y con Twiter, el fenómeno de pronóstico reservado, y eso si es histórico, y no sabemos como van a incidir.
ACT. En 1813, Morelos reflexionó en la necesidad de “moderar los extremos entre la opulencia y la indigencia”, ¿qué tan vigente es el pensamiento de Morelos ?
PSU. Totalmente, al 100%, es decir hoy debemos de retomar como eje central de la agenda pública, terminar con la polarización social y esto significa un combate frontal a la desigualdad socioeconómica. Hay que recordar a Rousseau: “Una democracia solo es posible cuando no hay nadie lo suficientemente rico como para comprar los votos, y nadie lo suficientemente pobre como para querer venderlos”.
ACT. ¿Cuál sería su mensaje a los lectores, a la sociedad colimense, a los universitarios que van a leer esta entrevista?
PSU. Les diría que se apropien del futuro del país en el que viven, que no esperen que alguien venga a hacer por ellos lo que ellos no están haciendo por su país, que no piensen que la democracia es un asunto solo de partidos o de autoridades y que se hagan cargo de que el futuro que no construyamos hoy, lo vamos a vivir nosotros.





