Esto fue dicho Francisco Aguilar Zaragoza, secretario de Desarrollo Urbano del Estado de Colima, durante el Simposium sobre el Sismo de Tecomán que organiza desde hace siete años la Facultad de Ingeniría Civil, a raíz del fenómeno sísmico de enero del 2003 (los científicos le dicen sismo de Tecomán porque frente a las costas de ese municipio tuvo lugar el epicentro de dicho terremoto).
Para Aguilar Zaragoza, la educación superior en Colima ha contribuido a conocer y difundir fenómenos sísmicos gracias a la formación de ingenieros en diferentes áreas del conocimiento. En su conferencia “Estratégias para monitorear el comportamiento de edificios públicos de Colima”, compartió la evolución que ha tenido esa secretaría en la vigilancia de la construcción de obras particulares y públicas.
En Desarrollo Urbano, informó, las obras del Ayuntamiento y del Gobierno del Estado cuentan ahora con estudios preeliminares, con proyectos ejecutivos de ingeniería sísmica, un director responsable y supervisores residentes de obra, entre otros requisitos obligatorios para que las edificaciones estén apegadas a los reglamentos de construcción.
Francisco Aguilar invitó a los profesores e investigadores universitarios a hacer trabajo conjunto para una mejor reglamentacion, y puso a disposición de los expertos los edificios de gobierno y presupuestos para abrir programas de apoyo a investigaciones, para comprar equipo y tener más investigadores.
En su conferencia, reconoció el trabajo del investigador universitario Juan Tejeda Jácome, “quien fue de los primeros en alzar la voz ante los peligros inminentes que vivíamos los colimenses en el tema de la aplicación de los reglamentos de construcción”.
Dentro del programa del simposium, Jorge Aguirre González, presidente de la Sociedad Mexicana de Ingeniería Sísmica, trajo avances de investigación sismológica en nuestro estado, a partir de un modelo de simulacion matemática que utiliza el programa de software Prodisis (para roca).
Este modelo es usado actualmente para el diseño sísmico, pues viene con el manual de obras civiles de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y es empleado en muchos lugares donde se erigen edificios y no existen reglamentos de construcción.
Aguirre González destacó en su ponencia que lo mas importante para continuar con el estudio de los sismos y su efecto en las construcciones es la cooperación entre instituciones, que espera se siga dando ya que muchas veces no se procura.
Para finalizar, el presidente de la Sociedad de Ingenieros explicó que los resultados de su trabajo tienen perspectivas de aplicación de estudio de riesgo sísmico “y si alguien considera que con esto (la instalación, gracias a la UNAM, de una red de acelerógrafos) ya tenemos solucionada la instrumentación en el Estado de Colima debo decirles que Japón, con un territorio mucho mas pequeño, cuenta con mas de 2 mil instrumentos, lo que significa que estamos lejos de llegar a eso”.
