MITOS Y MITOTES

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LA CLASE POLÍTICA

Por: Florencio Llamas Acosta

De acuerdo a las teorías del poder, en todo organismo político existen los gobernantes y los gobernados. Los primeros son una minoría que monopolizan el uso del poder, ejercen las funciones políticas y gozan de las  ventajas de este. El segundo se integra por la mayoría de la población, son  dirigidos y regulados por el segundo, de un modo más o menos legal.

En este esquema gobernante-gobernado, la calidad de la democracia que vivimos depende de la calidad de los ciudadanos, de las instituciones políticas, de la burocracia  y de la clase política que la integra. De ahí la importancia de observar el desempeño y perfil de los políticos que conforman ese grupo que ejercen la representación política de la colectividad y toman decisiones ejerciendo el poder otorgado.

Quién debe ser o quienes deben conforman esta clase gobernante y cómo debe ejercer el poder, ha sido el problema central de las distintas formas de gobierno y tema central de la teoría política y de la filosofía política, tal es el caso de la propuesta Platón quien proponía la clase gobernante debería  conformarse con los filósofos para que al ejercer el poder privilegiaran el bien general por encima del bien particular.

Algunos estudios sobre el comportamiento político y la opinión pública de los mexicanos establecen que “La opinión pública mexicana parece combinar rasgos autoritarios de larga duración con unos pocos signos recientes de aprecio por los valores de la democracia.” También  plantean que los ciudadanos “en la decisión de votar, hacen sofisticadas evaluaciones de la utilidad proporcionada y de la probabilidad de ganar de cada candidato o partido”. De la misma forma se estable ce que existe una  relación causal entre la calidad de la democracia y la confianza institucional. Estas formas de comportarse se ven reflejadas en la clase política en el ámbito nacional.

En Colima ¿bajo qué criterios los partidos integran a sus cuadros políticos que contenderán por cargos públicos y aparecerán en las planillas?,  ¿con qué principios los ciudadanos eligen a  sus representantes? La actual cultura política nos refleja que los partidos políticos al integrar sus candidatos privilegian la identificación del aspirante con el grupo dirigente en aras de perpetuarse en el poder y en segundo plano la popularidad y rentabilidad electoral que pueda significar el actor político para el partido. Por su parte los ciudadanos pocas veces son exigentes con el grado de conocimientos y experiencia del candidato, sino mas bien privilegian la cercanía, confianza, amistad y beneficio, es decir, que tan conocido y que beneficio personal puedo obtener de este cuando sea gobernante.

Si aspiramos a tener cada vez mejores políticos y con ello mejor democracia, debemos de evaluar la calidad de los aspirantes por lo menos en dos rubros, primero en sus competencias, es decir que tan competente  es para desempeñar el cargo al que aspira, si tienen el perfil académico, la experiencia política, trayectoria en cargos públicos,  y el otro es del de la integridad y honestidad, de qué forma se ha  conducido, que transparente ha sido con sus bienes, etc. de tal forma que no utilice los recursos públicos para sus interese personales.

Los tiempos electorales del 2015  será una nueva oportunidad para los ciudadanos y los partidos para ir generando una clase política de mayor calidad que promueva una democracia de calidad, porque dice el dicho popular “el pueblo tiene el gobierno que merece”, ¿O usted cómo lo piensa?

 

 

 

*Maestro en Ciencia Política y Administración Pública. Catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Colima.

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