La profesionalización del Servidor Público se ha asumido como una condición necesaria para consolidar la democracia porque en México todavía los puestos de la administración pública siguen siendo botín de la competencia política; el reparto de los puestos públicos y de los presupuestos que vienen atados a cada uno de los puestos, siguen siendo la esfera misma de la política, es algo que nos ha sucedido varias veces a lo largo de la historia, sostuvo Mauricio Merino Huerta, en la conferencia que impartió en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad de Colima, en el marco del programa de Escuela de Gobierno y Gestión Pública de la administración estatal, instrumentado a través de la Secretaría de Administración.
“ Arribamos a una nueva etapa histórica con todo el esfuerzo que eso significa sin habernos despojado por completo de la etapa anterior, quiero llamar su atención sobre el hecho de que la historia de México es en buena medida una Historia de empalme, de situaciones históricas distintas que acaban conviviendo todas de manera diacrónica nuestro tiempo real, vivimos un poco en el futuro, un poco en el pasado, un poco con lo que fue y un poco con lo que queremos ser simultáneamente, este es uno de los grandes problemas de nuestra historia política, afirmó Mauricio Merino, funcionario del CIDE, Centro de Investigación y Docencia Económica, en el evento que reunió a académicos, servidores públicos de los tres niveles de gobierno, estudiantes y publico en general, que, literalmente, abarrotó el claustro universitario.
Tras agradecer a la Universidad de Colima y a la directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Vianey Amezcua, el secretario de administración, Oscar Zurroza, al presentar al ponente, exaltó sus méritos académicos y su esfuerzo teórico en el avance de la cultura democrática de México. Dijo que la instauración del servicio civil de carrera es parte de la reforma democrática del poder que requiere el país. Puntualizó que el Plan Estatal de Desarrollo, tiene 60 proyectos líderes, uno de los cuales, es precisamente Escuela de Gobierno y Gestión Pública. Recordó Zurroza que cuando cursó un postgrado en materia de gobierno municipal y asuntos públicos, uno de los ponentes era, precisamente Mauricio Merino.
Puntualizó Mauricio Merino que ” construimos la transición a la democracia y logramos que fueran las personas, los ciudadanos quienes decidimos con libertad, incluso valentía la mejor opción que queremos que nos gobierne en la vía municipal, en la vía de los gobiernos de los estados, en la misma presidencia de la república, todo lo hemos hecho y con todos los efectos que pueda tener no lo hemos hecho mal, lo paradójico es que al haber construido ese nuevo régimen no nos despojamos de la idea del régimen anterior, que consistía en el reparto de los puestos públicos y el uso discrecional de los presupuestos”.
Reflexionó que vamos a seguir con la mismas inercia, “ mientras no seamos capaces de entender que la clave de la profesionalización es una clave democrática, en tanto que los puestos públicos con cualidades técnicas –no me refiero a los puestos de elección popular- tampoco me refiero a los puestos que realizan tareas políticas que hacen labores como aquellos que se refieren a la primera línea de mando -de todos los gobiernos secretarios, oficiales mayores- me refiero a los puestos que realizan tareas estrictamente técnicas, estables, permanentes que se espera de ellos un resultado medible, auditable, verificable, éstos últimos pues no tienen porque seguir siendo parte del sistema de botín, no solamente porque es democráticamente injusto sino porque se le resta eficacia a la administración pública.
En esta tesitura, afirmó Merino que hay un período de aprendizaje de quien ocupa esos puestos que toma un largo tiempo y a veces sexenios completos, y cuando eventualmente se llega a aprender en esos puestos, entonces cambia el gobierno ya se tienen que ir para que vengan las nuevas personas que lo van a ocupar, es absolutamente elemental entender que estamos frente a un desperdicio de recursos, de experiencia, perdemos competitividad con el resto del mundo, nos estamos quedando atrás por no entender algo como la separación entre la administración pública que realiza tareas técnicas, profesionales. Por esto es que yo sostengo, con toda firmeza, que sin lugar a dudas hay una relación directa entre el proceso de consolidación democrática y la necesidad de establecer un servicio profesional de carrera.
“Profesionalizamos en función de lo que el gobierno persigue, de sus atribuciones y de sus funciones, es un instrumento sin el cual es imposible que el gobierno haga lo que tiene que hacer”, afirmó el experto en gestión pública, quien ponderó los afanes que realiza el gobierno de Colima en esa materia.
Finalmente, los comentarios alusivos estuvieron a cargo de José Reyes, director de la Escuela de Gobierno y Gestión Pública, quien detalló los afanes que se realizan para modernizar la gestión pública en el estado y que pasan, necesariamente, por el servicio civil de carrera.





