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El presidente de la Asociación Estatal en Defensa de las Niñas, Niños y Adolescentes de Colima, A.C. Dr. en Derecho, Ernesto Díaz Guerrero Cerón, aseguró que es muy lamentable que en algunos juzgados del Tribunal de Justicia los menores de edad sean utilizados como negocio solo para sacarle dinero al papá durante largos años en que se alargan los juicios, los utilizan para vengarse con odio a sus ex parejas, prohibiendo al padre tener su convivencia con sus hijos y la autoridad ve y trata al padre como si fuera delincuente.
Agregó el presidente de la organización, que de poco o nada sirven las instituciones en apoyo a la familia y a la infancia, si solo apoyan ciegamente a una de las partes en conflicto y no a los menores de edad, pues dejaron de defender a los infantes en sus derechos humanos elementales y básicos, cuando es el derecho de los infantes el más importante, es el derecho superior del estado, según nuestra Constitución, porque los menores de edad tienen el derecho de ver y convivir tanto con la madre como con el padre, no deben ser utilizados solo como negocio, y así son utilizados en los tribunales sabemos que es una obligación la pensión alimenticia, claro, pero además de que debe ser congruente y conforme al verdadero ingreso del padre, no a capricho de la demandante y del juzgado, también están obligados los juzgados a que los niños en conflicto pueda ver a su padre, pero lo prohíben a petición y en venganza de las madres por dicha separación.
Pero en la vida real en Colima es diferente, los hijos menores de edad son los que pagan los platos rotos de los pleitos de parejas o divorcios, porque sus derechos de convivencia con ambos padres son limitados, prácticamente prohibidos por venganzas mentales o psicológicas, ya se hizo un vicio legal en donde las instituciones supuestamente en defensa de los niños y autoridades juzgadoras de asuntos familiares han dejado mucho que desear, porque asumen supuestamente la defensa solo de las mujeres, pero están dañando a las nuevas generaciones de jóvenes colimenses que son producto de parejas separadas y divorcios, generando así jóvenes rebeldes y aumentando el alcoholismo y la drogadicción, la mayoría de adolescentes criminales provienen de matrimonios separados.
Las reformas constitucionales locales y federales perdieron el rumbo, es cierto que antes en México y en el mundo los derechos hacia las mujeres estaban muy limitados para ellas, pero en la actualidad se pasaron de la raya, porque ya no hay equidad de género, los juicios familiares en Colima son absurdos, imponiendo pensiones alimenticias criminales impagables sin base alguna, pero además castigando a los padres para que no vean a sus hijos por venganza mental de las mujeres demandantes y juzgadoras para dañar supuestamente al papá y su familia, pero a los que dañan realmente son a sus propios hijos.
Es muy lamentable que en Colima basta con que se presente una mujer al ministerio público o al “Centro de Justicia de Apoyo a las Mujeres” y denuncie una sarta de mentiras contra su pareja, para que le dicten una orden de restricción a ciegas e inmediata y así le impidan entrar a su hogar y ver o convivir con sus hijos, la Fiscalía no investiga nada solo registra y archiva y no tiene filtros para realizar trabajo social ni psicológico de la denunciante, en cambio si un hombre se presenta a denunciar violencia familiar en forma similar, se burlarían de él.
Colima tiene otra gran oportunidad para reorientar el rumbo social en los juicios familiares con la nueva elección de los integrantes del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Colima, especialmente por la creación del Tribunal de Disciplina Judicial, porque “urge que los menores de edad no sean utilizados solo por las madres para sacarle dinero al padre con acuerdos obscuros entre algunos abogados y juzgados”
El presidente de ADENNA, Colima ocupa los primeros lugares del país en divorcios y separación de parejas con hijos, pero lamentablemente las instituciones como el Congreso del Estado, Centro de Apoyo a la Mujer, los juzgados, la Procuraduría en Defensa del menor, el DIF estatal y municipales, etc, equivocaron su objetivo social y su rumbo, de poco o nada sirven, porque están creando niños con traumas de su existencia y con odios mentales hacia al padre y su familia, no con amor y calor del padre y de la madre y ambas familias, esto tarde que temprano lo pagará la misma mamá, las familias de los padres y más la sociedad colimense.

