LA MALPARIDA 4T

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Por: José Díaz Madrigal

El mero día de la toma de protesta como presidente de México, en el mensaje que dirigió a la nación; expresó: en este día arranca para el país, la cuarta transformación de la república; desde que somos un pueblo independiente.

El concepto de la 4T, significa según el presidente López Obrador, la cuarta vez en que se va a cambiar de rumbo el país.

La primera vez fue cuando nos independizamos de España, hace 200 años; que efectivamente fue un cambio drástico, de ser una colonia española a gobernarnos por nosotros mismos.

La segunda transformación nacional, fue la reforma de mediados del siglo XIX; que provocó una guerra interna de mexicanos contra mexicanos, que dejó miles de muertos.

La tercera transformación y la más reciente, fue la revolución mexicana; que tuvo su orígen con el motivo de echar abajo a una dictadura.

De estos tres eventos de la historia de México, ningúno fue pacífico; los tres dejaron un reguero de sangre en el suelo patrio y de alguna manera redireccionaron, la ruta que se tenía que seguir como nación.

La malparida y presuntuosa cuarta transformación que pregona el presidente, nada tiene que ver con las otras tres referidas líneas arriba. Es tan solo lo que literalmente significa esta palabra: cambiar de forma; pero este cambio de forma, no quiere decir que se está redireccionando la ruta de la nación, por el camino correcto; que de algún modo arrojaron algo positivo, los otros tres eventos históricos ya mencionados.

Para explicar su cuarta transformación, el presidente dijo en su toma de posesión: me comprometo a no robar y a no permitir que nadie se aproveche de su cargo para sustraer bienes del erario o hacer negocios al amparo del poder público.

Pero surge la pregunta: ¿tendrá calidad de honesto o decente sin que se de pie a la sospecha de que está robando, por medio de otras personas; como ya lo hizo con el señor de las ligas cuando lo mando a recibir dinero de un contratista; cuando ahora con un mecanismo diferente y tal vez con el mismo resultado que el anterior (el señor de las ligas) el 80% del dinero público aplicado a obras y servicios, sean asignados sin licitaciones que exige la ley; con total opacidad y asignadas a sus favoritos solo porque él lo decide?

No hay absolutamente ninguna congruencia con lo que se comprometió y lo que en realidad está haciendo.

Los políticos del tiempo de Carranza decían de este, roba pero deja robar y el pueblo acuñó la palabra carranclán para la pandilla de colaboradores de Carranza y otra palabra, carranceaste para lo que se robaban los carranclanes. No va a faltar el poeta anónimo que le acomode un sobrenombre al actual inquilino de palacio nacional, por los actos parecidos a los de Carranza.

En otra parte del discurso dijo: en los gobiernos del pasado, hubo complicidad en la gran corrupción que asoló al país. Pues hasta el día de hoy, él es un cómplice con todo el propósito de serlo o de plano prefiere nadar de muertito para no ver la corrupción de su alrededor. Varios organismo públicos y privados están alertando por el aumento de esta.

A mí me eligieron para hacer una buena administración y cuidar los dineros del pueblo; para fomentar el empleo, apoyar el crecimiento económico y sobre todo a no mentir.

Ninguna de estas premisas se ha cumplido. Con este presidente vivimos un mundo al revés, ha sido un pésimo administrador, ha endeudado irresponsablemente a la nación; como no lo había hecho ningún otro presidente; pagó un aeropuerto sin terminar mandando esta deuda para pagarse en tres sexenios, Pemex con López Obrador ha tenido la Mayor perdida desde su fundación. Con solo estos dos ejemplos se ilustra como tira el dinero del pueblo sin ningún escrúpulo o remordimiento de conciencia.

Desde el año pasado, venía en aumento el desempleo; con la pandemia se fue exponencialmente hacia arriba.

El crecimiento va a caer 8 puntos según cálculos conservadores. En la administración pasada se crecía 2 modestos puntos, pero se crecía.

Las mentiras y lo de yo tengo otros datos (por su puesto, falsos) es de lo más socorrido por este presidente. De tal manera que de todas las premisas anteriores, no ha cumplido ni una sola.

Así pues, esta 4T, es indefendible por chafa y por falsa. En nada se le puede comparar a los otros tres eventos históricos que se han vivido en México; como para que el presidente en su característica demagogia, quiera cotejar aquellos sucesos del pasado con su malparida cuarta transformación.

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