LA JUSTICIA, ES LA ESTRELLA POLAR

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Por José Díaz Madrigal

Por la Historia Universal, sabemos que el pueblo fenicio habitó en las costas del actual Líbano y parte de Siria e Israel. A los fenicios también se les conocía como cananeos y, fueron los primeros grandes navegantes y comerciantes de la humanidad. De hecho la palabra comercio deriva su origen de la expresión Canaán.

Establecieron rutas comerciales a lo largo de miles de kilómetros, en distintos puertos del Mediterráneo. Los fenicios famosos por su habilidad para navegar, usaron diversos tipos de embarcaciones, en las cuales hacían sus travesías marinas de día y de noche.

Para orientarse y que sus naves no perdieran el rumbo durante las noches, fueron ellos los primeros que se valieron de las estrellas, para viajar en rutas seguras en altamar. Se guiaron en aquellas largas noches invariablemente con la Estrella Polar. Éste lucero brillante situado en la constelación de la Osa Menor, siempre marca el norte geográfico, conocido también como norte verdadero.

Dentro de dos domingos, el 1° de junio, se van a llevar a cabo elecciones en todo México, para nombrar jueces, magistrados y ministros; tanto del ámbito federal como estatal. Estos comicios sin duda polémicos, han provocado en la ciudadanía dos grupos antagónicos perfectamente visibles, los que no están de acuerdo con la elección y el otro grupo que si quiere que se realice.

Como quiera que sea, cuestionada o controvertida; no podemos negar que ya está, ya la tenemos. Las campañas para los distintos puestos mencionados, están en marcha. Cada candidato moviéndose con limitaciones, sin aquel abundante derroche de publicidad que hubo en los comicios del año pasado; pero en fin, las campañas están caminando.

Nomás para los dos órganos que se van a renovar a nivel estatal, El Supremo Tribunal y el de jueces de primera instancia; son más de 60 candidatos. Ahora bien, hay que sumar unos más que van al Tribunal de Disciplina Judicial. Con estos últimos se hace otro montón. Es decir, existen candidatos a granel, como decía mi tío Pillo: pa’aventar pa’rriba.

Ante esta multitud de aspirantes a un lugar en el Poder Judicial, se notan perfiles poco conocidos y tal vez sin experiencia. Por otro lado los hay también, quienes son notables porqué se han desempeñado eficientemente durante muchos años, en su callada labor de impartir justicia, con ética, pericia y destreza profesional.

La justicia es una de las 4 virtudes cardinales desde el pensamiento griego y, después adoptadas por el mundo Cristiano. La justicia es la mayor de las 4 virtudes, y se considera fundamental para el desarrollo moral de las personas y para la edificación de una sociedad justa.

La justicia es demasiado seria e importante en cualquier tramo de la vida de un individuo, como para dejarla en manos de jueces sin experiencia. Un juzgador sensible aplica siempre las leyes, teniendo en horizonte el respeto por la vida humana; sin este precepto la ley y el juez pierden su sentido. Los magistrados y jueces, por necesidad deben ser profesionistas del derecho; con la obligación de hacer bastante bien su trabajo. Esto último como fruto de los años que han pasado aplicados en su quehacer en el Poder Judicial, desde los puestos más modestos, hasta llegar a magistrados del Supremo Tribunal. Así pues, de esta forma se adquiere la indispensable experiencia para ocupar esos puestos. Todo con el fin de garantizar derechos iguales a quienes acuden a ellos para que les hagan justicia.

Del numeroso grupo de candidatos a magistrados para el Tribunal Superior de Justicia, hay que destacar a un puñado de éstos, principalmente por su capacidad y entendimiento en tales cargos. En primerísimo lugar a Ruth Bravo Ortíz, con 27 años en el Poder Judicial, quien se ha caracterizado por lo humano, ético y transparente de sus resoluciones; también Juan Carlos Montes y Montes, eficiente y capaz; Alejandro Rodriguez Ramirez, conocedor y discreto; Abelardo García Luna, caballeroso y educado y el efectivo Roberto Rubio Torres.

Para jueces de primera instancia, resaltan por dar buenos resultados: Elda de la Mora Osorio, Rocio Chapula Valle, Leticia Chávez Ponce, Wendy García Nava, Carlos Gallegos Arellano e Isidro Torres Ureña.

Los magistrados y jueces idóneos, tienen el deber de dejarse guiar por la limpia luz de la justicia; aunque ellos mismos sepan que la justicia total y absoluta, sólo proviene de Dios.

El filósofo alemán del siglo XVIII Emanuel Kant, comparaba la justicia a La Estrella Polar que al comenzar la noche se asoma en el horizonte, y que conducía a los navegantes por las rutas del mar, en el silencio de la noche oscura, aunque estos comprendían desde luego, que no se proponían llegar en sus barcos hasta ella. La Estrella Polar era sólo una guía para no perder el norte, en este caso el norte de la justicia.

 

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.