VENTANA POLÍTICA
Por: Guillermo Montelón Nava
Los muy diversos acontecimientos ocurridos en la última semana, confirman que, como país, estamos entrando a una nueva etapa llena de incertidumbres, amenazas y claro oscuros sobre los que, lamentablemente la gran mayoría de la sociedad prefiere mantenerse al margen, pasiva y prácticamente indiferente, a pesar de los graves riesgos que ello representa para la estabilidad social, económica e incluso política.
Por lo que hace al primer informe de la presidente Claudia Sheinbaum Pardo, lo primero que debemos señalar es que el evento realizado en Palacio solo estuvo dirigido a los aplaudidores, a sus cercanos, pues no fueron invitados los legisladores y menos los dirigentes de la oposición, aunque también es digno de señalar que Claudia dio muestras de querer alejarse de los obradoristas que le siguen poniendo obstáculos, como Adán augusto López, Noroña, Ricardo Monreal y Andy López, entre otros. Ni siquiera quiso tener a la nueva presidente de la Cámara de Diputados, pues con artimañas aplazaron los de Morena la elección de la nueva mesa directiva que le toca presidir al PAN.
Esta postura autoritaria, antidemocrática y muy lejos de una mínima cortesía política, también se observó en la ceremonia de toma de protesta a los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia, por lo que violando la Constitución estuvo un diputado de Morena que no debía estar, todo por impedir que la diputada panista estuviera en un evento que no debe ser partidista, sino institucional y republicano. Eso demuestra una vez más las intenciones y posturas de un régimen que se aferra a sus planes dictatoriales, autoritarios y antidemocráticos, pues para Morena no cuentan las minorías.
Sobre el contenido del informe si bien se mencionaron algunos supuestos logros y avances, también se dieron cifras imprecisas y se recurrió a un manejo engañoso de la información presentada, cosas que poco a poco se reafirmarán, sea que corresponden a la verdad, a un manejo retórico y engañoso o, de plano a falsedades. Para muestra, un solo ejemplo. Dijo la presidente: “En México no se reprime, no se usa la fuerza del Estado en contra del pueblo, se practica la mayor libertad de expresión de toda la historia, no existe la censura” pero, lo que es cierto es que además de censura, organizaciones sociales defensoras de derechos humanos han denunciado amenazas, presiones y persecución contra periodistas y medios de comunicación, incluyendo el acoso judicial pues solo en los primeros 7 meses de este gobierno, 39 periodistas y 12 medios han sido notificados de procesos legales en su contra.
En el tema de inseguridad, la presidente informa que hay avances, sobre todo por disminución de homicidios, lo que ha sido cuestionado porque en contra parte han aumentado las desapariciones forzadas y las personas no localizadas; y mientras se habla de logros, en muchos estados del país la violencia sigue desbordada, como ocurre en Colima y especialmente en Sinaloa, donde la población, los empresarios y los diversos sectores de la sociedad ya están hartos y desesperados por las constantes balaceras, lo que ha ocasionado el cierre de más de 6 mil empresas y el desempleo de más de 21 mil trabajadores que ya se quedaron sin trabajo en lo que va del año. De hecho este fenómeno ha ocasionado que siga en aumento el empleo informal y el desplazamiento de cientos de familias en muchas poblaciones de diversos estados de la República, así que, la percepción de inseguridad es aún muy alta entre la mayoría de los mexicanos.
Lo que en el caso de Colima y otras entidades del país llama la atención, es que muchos sectores de la sociedad, incluyendo a los empresarios, a pesar de los hechos cotidianos de violencia, de las extorsiones otros delitos, sigan callados, pasivos y sin una reacción organizada, por lo que pareciera que nos hemos resignado o ya nos hemos acostumbrado a esta vida incierta, a vivir en el clima de temor y de miedo.
Y es que lo mismo ocurre con los derecho habientes de los servicios de salud en el IMSS, el ISSSTE y en Las clínicas hospitales del IMSS bienestar, donde las cosas siguen de mal en peor sin que se den visos de una solución o alguna mejora, en la atención, en las cirugías y el abasto de medicamentos. Todos parecen resignados a padecer por siempre esta pésima calidad en los servicios médicos.
Y para cerrar, no podemos dejar de señalar el ridículo y anticonstitucional inicio de funciones de los bien llamados ministros de los acordeones, pues en un estado laico, donde ellos deberían ser los primeros en respetar la Máxima ley, realizan una ceremonia dizque “indígena” orando al dios Quetzalcóatl y recibiendo el bastón de mando, lo que no pocos calificaron como una payasada y ridícula postura populista que los deja muy mal parados en el primer día de sus funciones. Mal presagio para la justicia en México, pero es algo que los mexicanos conscientes y bien informados no pasarán por alto.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

