‘La espera, desespera’

0

Vacunas electorales

Por: Francisco Pérez Medina.

Al gobierno federal le importa más la percepción que la realidad. Durante la semana que transcurre, se han dado anuncios sorpresivos, que apenas se alcanzan a comprender respecto a la orden presidencial del anhelado regreso a clases.

Es sorpresivo el anuncio, pues, en la misma semana, informaron los médicos privados la petición al gobierno federal de ser considerados para el programa de vacunación. Una exigencia que la sociedad considera justa, pues son éstos quienes, de manera conjunta con el sector público, están en la batalla frontal contra el terrible virus que lleva más de 213, 048 personas fallecidas -aunque al subsecretario López-Gattel le disguste que se informe la cifra-. Son ellos quienes, de manera frontal, atienden, con enorme desgaste, cada día a miles de mexicanos que no cuentan con el servicio de salud pública o prefieren endeudarse para recibir una atención más personalizada y que, estadísticamente, ofrecen mayores posibilidades de sobrevivencia.

Más sorpresiva fue la respuesta del presidente que les exigió “esperen su turno”, menospreciando y calificándoles negativamente por cobrar por ella de manera onerosa -no defiendo en estas líneas a quienes lo hacen de manera poco ética-. Pero, les aseguro son la minoría. Además de no estar tipificado como delito cobrar por un servicio profesional, en el que, muchos, dependiendo de las condiciones, lo otorgan cotidianamente sin cobro alguno. Dejarles en estado de indefensión, simboliza el más crudo y terrible acto de discriminación, aunque el presidente diga que lo hace para otorgar “justicia”.

En esas andábamos, cuando, de botepronto y unilateralmente, la autoridad anunció un programa de vacunación para los maestros que ofrece, en la agenda pública, el anhelado regreso a clases. Nadie lo esperaba y menos ha logrado asimilar, pues, el sindicato anunció que éste sería posible con tres condiciones: vacunación, semáforo en verde y que fuera voluntario. Es decir, mientras el empleador dice “regresamos”, el responsable de defender los intereses del gremio magisterial contesta “no, hasta tener las condiciones para no tener riesgos para los trabajadores de la educación y del alumnado”.

Sin embargo, el acto desesperado de regresar a clases por parte de la autoridad, llegó al grado de anunciar un calendario de vacunación y de regreso a clases. Son varias las contradicciones que ponen en entredicho esta medida unilateral. Por un lado, las condiciones de no estar en semáforo verde, no puede ser obligatorio y, por último, la vacunación sería solamente la primera inoculación, lo que implica no estar protegido en ningún sentido. La última contradicción, y la más penosa, por lo descriptiva de la decisión es que, supuestamente, serán vacunados, tanto los trabajadores del servicio público como el privado, contradiciendo lo decidido versus los médicos quienes han venido enfrentando de manera ejemplar la pandemia. Todo parece indicar que, el verdadero propósito, es tener una vacuna electoral que le permita al gobierno, beneficiarse políticamente engañando al noble y golpeado sector magisterial.

Salida

1.- Los abogados conocen perfectamente el concepto “impulso procesal”. A quienes no lo somos, lo reconocemos como “soborno”. Esto es precisamente lo que impulsa el poder ejecutivo al judicial con la extensión del periodo de dos años al mandato de su titular. Un burdo soborno con el pretexto de honestidad que viola flagrantemente la constitución. No es reelección; es ampliación. Con ello, siembran el anticipado y anunciado peligro del ejecutivo anhelo de extender su mandato con el pretexto de la falsa honestidad.

2.- Penosa la participación del dirigente de Morena: Acompaña al señalado al candidato violador en franca oposición a las instituciones que le dieron legitimidad en su cargo; es un eco sin voluntad y criterio propio de las instrucciones del presidente y; la más penosa, criticar a la autoridad de hacer lo que, como legislador, propuso obligarles a hacer cumplir.