Bitácora Reporteril
Por: César Barrera Vázquez
La modernización de la gestión pública no sólo se mide en trámites digitales o mejoras administrativas, sino también en cómo un gobierno asume su responsabilidad frente a los grandes desafíos globales. Por eso es importante reconocer que la administración municipal de Riult Rivera Gutiérrez se está alineando con una de las agendas más urgentes del presente: la transición energética y la lucha contra el cambio climático.
Esta semana se anunció la implementación de alumbrado público con paneles solares en jardines y espacios públicos de Colima. La medida parte de una estrategia integral dentro del eje 6.1 del Plan Municipal de Desarrollo, orientado a la eficiencia energética y la promoción de energías limpias. En otras palabras, es una acción concreta ante un problema global.
De acuerdo con datos de la ONU, el planeta ya supera los 1.1°C de calentamiento global respecto a los niveles preindustriales, y las consecuencias están a la vista: incendios forestales, sequías extremas, tormentas intensas. México no es la excepción. Basta recordar la reciente crisis hídrica que ha afectado a gran parte del país y los niveles de contaminación que sofocan las grandes urbes. Por eso, cualquier esfuerzo local para reducir emisiones de carbono y depender menos de combustibles fósiles merece atención y seguimiento.
El proyecto del Ayuntamiento de Colima no se limita a colocar paneles solares. También contempla estudios de iluminación calle por calle, mantenimiento con tecnología LED, fomento de la cultura energética entre la población y coordinación con los gobiernos estatal y federal para llevar estas tecnologías a hogares, negocios e industrias. Se trata, pues, de un modelo integral de política pública local.
Este tipo de acciones marcan una diferencia importante respecto a otras administraciones municipales que se han limitado a administrar lo cotidiano. La visión de Riult Rivera apuesta por innovar, planear y ejecutar estrategias sostenibles, lo que proyecta a la capital no sólo como una ciudad más funcional, sino también más responsable con su entorno.
Y aunque este programa apenas comienza, la dirección es la correcta. Colima tiene el potencial de convertirse en un referente regional de sostenibilidad si se continúa por este camino. Apostarle a la energía solar es más que una moda: es una decisión estratégica para garantizar el futuro energético y ambiental de nuestras comunidades.
Dos puntos
Sería deseable que, además de parques y jardines, esta tecnología llegue a mercados municipales, bibliotecas, unidades deportivas e incluso a las dependencias de gobierno. Porque gobernar bien en el siglo XXI también implica hacerlo con energía limpia.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

