Francisca Villegas Juárez, gestora voluntaria del albergue “Simón Bolívar” de Quesería dijo que gracias a los talleres impartidos por la Sedesol, las mujeres esposas de los jornaleros han logrado ser personas con mayor autoestima, seguras y sobre todo independientes de sus esposos, ya que anteriormente no se les permitía integrarse a la vida productiva, ahora aproximadamente 20 mujeres trabajan en el corte de la zarzamora en este municipio.
Sobre los apoyos otorgados a los jornaleros dijo que a través las becas los hijos pueden continuar sus estudios, “nos motiva recibir este apoyo económico el cuál en algunas ocasiones es utilizado para comprar la comida”, concluyó.
Consideró que la delegada federal es una persona con sentido humano que se preocupa por la gente que menos tiene y prueba de ello, son sus constantes visitas para conocer la situación que prevalece en dichos albergues.
Comentó que si no fuera por los albergues, los jornaleros y sus familias estarían en la calle, “gracias a las autoridades contamos con un techo dónde dormir y con un apoyo económico”.
Por su parte Esmeralda Cárdenas Sánchez informó que en el caso particular del albergue Simón Bolívar son atendidos jornaleros agrícolas originarios de Guerrero y Oaxaca, “la Sedesol actualmente atiende a 36 familias mediante apoyos al arribo, tránsito migratorio, becas y desayunos”, señaló.
De igual forma, por medio de apoyos de infraestructura se lleva a cabo la construcción, a la población jornalera agrícola en las unidades de trabajo. Además, se apoya a los jornaleros con unidades de atención médica, centros de atención especial y estancias infantiles, entre otros.
Dijo que con la finalidad de ayudar a la economía familiar se les otorga una beca para que sus hijos puedan seguir estudiando a fin de evitar que a temprana edad dejen la escuela para irse a trabajar como jornaleros. Existe otro tipo de apoyo que consiste en otorgar estímulos para la alimentación de niños de hasta 5 años.
Cabe mencionar que una vez que llegan al estado, los jornaleros reciben un apoyo llamado al arribo, el cual consiste en un monto económico que lo utilizan para solventar sus gastos mientras se incorporan a sus labores. La mayoría de estos jornaleros trabajan en la zafra cañera en el municipio de Cuauhtémoc, en el corte de limón en Tecomán o en actividades del campo. Tan solo en este albergue se encuentran 118 niños de 0 a 14 años, los cuales hablan las lenguas náhuatl y amuzgo.
Finalmente la titular de la Sedesol señaló que la dependencia a su cargo a través del Programa de Atención a Jornaleros Agrícolas (PAJA) busca ofrecer mejores condiciones de vida a las familias que llegan a nuestro estado en busca de trabajo en el campo “en nuestro país, los jornaleros agrícolas y sus familias enfrentan graves condiciones de pobreza y en consecuencia, miles de ellos tienen que trasladarse de un estado a otro para obtener un pago por su trabajo, es por ello que el Gobierno Federal busca contribuir a la protección social de estas personas”, finalizó.





