Por: José Díaz Madrigal
Una de las principales avenidas que conectan el oriente de Guadalajara hacia la zona centro, sobre todo sí se viene del rumbo de la central camionera; es la Calzada González Gallo. El nombre de esa importante arteria vial, fue puesto en homenaje a uno de los mejores gobernantes que ha tenido el vecino estado de Jalisco.
José de Jesús González Gallo nació en el municipio chilero de Yahualica, ya que en éste se cultiva mucho el chile de árbol; condimento típico de la cocina jalisciense, como la birria o las tortas ahogadas. Desde hace más de 60 años, a esa municipalidad se le agregó con justicia el apelativo de González Gallo. Quedando como Yahualica de González Gallo.
Se desempeñó como gobernador de Jalisco en el periodo de 1947 a 1953. Tomó posesión del cargo el 1° de marzo del año primero mencionado, contando con la asistencia del presidente Miguel Alemán. Después del juramento protocolario, se ofreció una espléndida y elegante convivencia, que un viejo cronista de esa época, la compara con la fiesta de bienvenida que hicieron los tapatíos para honrar la visita que en 1896 hizo don Porfirio Díaz a esa ciudad de Guadalajara. Es de resaltar estos datos, porque uno de los principales encargados de preparar el suntuoso festejo, con motivo de la inauguración gubernamental de don Jesús, fue el artista colimense Alejandro Rangel Hidalgo.
González Gallo llegó a su puesto con ganas de trabajar y no de hacerse nango. Desde antes de tomar las riendas del gobierno, tenía en mente modernizar la capital del estado. Por eso, de las primeras acciones emprendidas fue la promulgación de la ley para el mejoramiento urbano de toda el área metropolitana de aquel entonces: Guadalajara, Zapopan y Tlaquepaque.
Dos de las obras más emblemáticas en la capital del estado, fueron la primera, la llamada cruz de plazas. Que a quienes nos gusta pasear por el centro de Guadalajara, de inmediato nos roba la atención el hermoso cuadro arquitectónico que representa la belleza de la Catedral Tapatía, flanqueada por sus 4 puntos cardinales de las 4 magníficas plazas en forma de Cruz, únicas en el mundo. El segundo proyecto que ha quedado marcado como histórico, fue la ampliación de la avenida Juárez, pero no por la ampliación, sino por la hazaña que hizo el ingeniero Jorge Matute Remus, de mover 12 metros un alto edificio de oficinas donde lavoraban trabajadores de Teléfonos de México. Toda esa construcción la movió sin que los empleados de esa empresa dejaran de ir a trabajar. Por esa proeza de hace 76 años, existe un monumento de bronce afuera del edificio, donde el ingeniero con sus manos está empujando esas oficinas.
Al interior del estado, don Jesús impulsó los caminos carreteros asfaltados, mejoras en técnicas agrícolas y ayudó a erradicar la plaga del gusano barrenador del ganado, que por irresponsabilidad de los 4teístas ya está de regreso. Pero donde más se esmeró González Gallo, fue en la educación con la construcción de más de 600 escuelas urbanas y rurales. Para éste último propósito, formó un comité con funcionarios estatales y federales.
El profesor Pablo Silva de aquí de Colima formó parte de ese comité. Años después contó la siguiente historia: González Gallo era tan apreciado por tantos colaboradores, que sin consultarle, el comité decidió hacer una escuela en su querido Yahualica. Cuando estuvo terminanda le comentamos al gobernador para que fuera a cortar el listón, el licenciado aceptó. Al llegar la comitiva había un montón de gente del pueblo esperando, don Jesús dirigió amablemente unas palabras a sus paisanos; sin embargo sus cercanos echaron de ver que traía atravesado un disgusto. De regreso a Guadalajara desembuchó y les dijo en corto a los del comité:
-Les agradezco su gentileza y la atención de ustedes a mi persona. Pero hacer escuelas lejos de los hogares de los niños, sólo para que sean visibles por la mayoría de la población, no es correcto. Eso que hicieron huele más a propaganda política, a promoción gubernamental o a campaña de algún partido; en vez de tener el fresco aroma de funcionalidad por una fácil ubicación para la llegada rápida de los alumnos. Así pues, me hacen favor de demoler esa escuela y construirla donde en verdad se necesita. No se preocupen por el dinero, el costo de la nueva escuela, corre por mi cuenta.
En realidad ésto se llama decencia gubernamental, puesto que las obras públicas ejecutadas por una administración, es consecuencia de cumplir con su deber, con el trabajo por el cual se les paga, no para campañas de un partido.
Ahora en la semana que se puso en marcha aquí en Colima el nuevo paso a desnivel conocido como Arco Norte, a golpe de vista es notable el color con que se pintaron los barandales de puente: el color de los 4teístas. ¿Dónde quedó la honradez política de aquellos buenos gobernantes? Sin duda se acabó.
Pero no vayamos tan lejos en los años. Veamos los otros puentes en el mismo Tercer Anillo, los que cruzan Camino Real y Constitución, todos sus barandales están pintados de un blanco neutral, que están oxidados por la apatía del gobierno, no obstante lo que quiero remarcar, es que no fueron pintados de azul, que es el color del partido del presidente que los mandó construir.
¿Tendrá Indira el honrado valor de cambiar el color de los barandales del puente, como si lo tuvo González Gallo, de demoler aquella escuela?
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