Ciudad de México. – El Instituto Nacional Electoral (INE) ordenó a los responsables y vocales de los Módulos de Atención Ciudadana (MAC) modificar manualmente las fechas de entrega impresas en los comprobantes oficiales para la credencial para votar, con el propósito de ampliar el plazo informado a los ciudadanos y evitar inconformidades derivadas del retraso en la producción de las micas.
Desde junio, ciudadanos comenzaron a reportar que el plazo para recoger su credencial pasó de entre tres y nueve días —como ocurría habitualmente— a periodos de hasta 30 días.
En esos mensajes se instruyó cancelar manualmente la fecha de entrega impresa en los comprobantes y escribir una nueva, con un plazo prácticamente duplicado respecto al originalmente calculado por el sistema.
Uno de los correos pone como ejemplo un trámite realizado el 22 de mayo cuya fecha de entrega automática era el 31 de mayo. La instrucción fue tachar esa fecha y escribir con pluma el 8 de junio.
“Este ajuste se realiza con el objetivo de informar a la ciudadanía la fecha actualizada del compromiso de entrega y evitar inconformidades que deriven en quejas ciudadanas”, señala el oficio identificado con el folio 220526-01, enviado el 22 de mayo.
La consejera del INE, Carla Humphrey, exhibió posteriormente en sus redes sociales un comprobante de trámite en el que podía observarse la fecha de entrega tachada y reemplazada manualmente, al denunciar los retrasos en la expedición, renovación y actualización de las credenciales para votar.
El mensaje enviado a los módulos establecía que la instrucción debía aplicarse “a partir de la recepción de este correo y hasta que sea notificada su finalización mediante un nuevo correo electrónico”.
De acuerdo con fuentes del Instituto, la órden generó inconformidad entre responsables de módulos y vocales del Registro Federal de Electores, quienes son el primer punto de contacto con los ciudadanos y quienes enfrentan directamente las reclamaciones por la demora en la entrega de las credenciales.
Transición de proveedor provocó el rezago
La propia presidenta del INE, Guadalupe Taddei, reconoció ayer jueves que hubo retrasos en la producción de las credenciales.
Esa explicación coincide con la contenida en los correos internos, donde se atribuye la demora “a la transición que se tendrá para el servicio de producción de la credencial para votar con el proveedor actual y con el nuevo proveedor que se encargará del nuevo modelo a partir de junio del presente año”.
En diciembre pasado, el INE, bajo la gestión de Taddei, adjudicó a la empresa Cosmocolor, en asociación con Icards Solutions, el contrato para producir hasta 95 millones de credenciales para votar entre 2026 y 2031, por un monto de hasta mil 75 millones de pesos.
El nuevo proveedor comenzó a fabricar las credenciales el 1 de junio. Sin embargo, un informe del Registro Federal de Electores señala que para el 10 de junio ya existía un rezago de 645 mil 137 credenciales pendientes de producción.
Taddei aseguró que la situación ya fue regularizada
“Eso teníamos tres semanas, era la programación que traíamos, la cual se cubrió. Ya estamos al día en la producción de credenciales. Hasta el último número que traigo, de acuerdo con la Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores, son 2 millones 429 credenciales en módulos, las mismas que han sido producidas”, afirmó.
La presidenta del INE añadió que el contrato con Cosmocolor contempla cláusulas de penalización e incluso la posibilidad de revocarlo por incumplimientos. No obstante, no precisó si el Instituto hará efectivas esas sanciones por los retrasos registrados
Con información de Latinus