HONESTIDAD Y SILENCIO

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Por José Díaz Madrigal

Cuando en diciembre de 2012 en Navarra al norte de España, se llevó a cabo una tradicional carrera que se hace en aquellos lugares; que consiste en recorrer un trayecto de 21 kilómetros, donde participan corredores de diferentes partes del mundo. Sucedió que entre los dos punteros que les llevaban ventaja a todos los demás y, a punto de finalizar la competencia, estaba un español y un keniano -de esos atletas negros que corren como venado-. Ya casi para llegar en los últimos instantes, el originario de Kenia se confundió con los señalamientos haciendo alto pensando que esa era la meta, alzando los brazos como vencedor.

El competidor español Iván Fernández, que iba atrasito del keniano, en vez de aprovecharse de la desorientación y arrebatarle la victoria, le indica donde está la meta y lo empuja para que continúe corriendo. De forma admirable el deportista español actuando honestamente, no abusó de lo que parecía una oportunidad de ganar.

De inmediato un periodista con cara poco amistosa, le preguntó a Iván ¿por qué dejaste ganar a Kenia? Iván con gran nobleza le contesta -no, no lo dejé ganar, él iba a ganar-. El periodista insistió ¡pero tú pudiste haber ganado!. Iván viéndole a los ojos le responde. . . Pero ¿cuál sería el mérito de mi victoria? ¿Cuál sería el honor de esa medalla? ¿Qué pensaría mi madre de esto?

El pasado jueves en el auditorio de La Junta de Asistencia Privada, se realizó un par de conferencias tipo taller; promovidas éstas, por BRED DE COLIMA Y HOGAR SAN JUAN PABLO II, ambas IAP que hacen un trabajo sin fines de lucro, para beneficio de la población.

El primer taller impartido por la maestra Irene Martínez, llevó por título, El Papel de la Familia en la Formación de Valores. Entre los asistentes se analizaron algunos dilemas, que tenían como objetivo descubrir el valor de la honestidad, en cualquier situación de la vida ordinaria.

La honestidad implica decir la verdad, actuar con integridad; ser sincero y transparente en lo que se hace o se dice. Así de esta manera se gana el respeto, el honor y la confianza.

Regresando a la historia del atleta español. Al finalizar el diálogo con el periodista le dice, ¿Qué pensaría mi madre de esto? Aquí es donde perfectamente viene a copas, la trascendencia de la educación en el hogar. La madre de éste muchacho se encargó de tatuar en el alma el valor de la honestidad, del cuál disertó la maestra Irene. Iván Fernández no se llevó el premio mayor de la carrera, pero simbólicamente -a pesar del periodista- se ganó la medalla de oro por honestidad deportiva y, sin duda también la mamá de éste, por haber grabado hasta el fondo de la conciencia de su hijo ese valor.

El segundo taller se llamó, El Valor del Silencio en la Comunicación, desarrollado por el maestro Juan Carlos Peralta, que de modo sencillo hizo su dinámica. Propuso un ejercicio de callada meditación, llevando con su guía a una autorreflexión, con el fin de poder apreciar los necesarios momentos de soledad, para que con paz y calma tratar de que quitar recuerdos negativos: angustia, odios y rencores que ensucian el alma; limpiando la conciencia y de ese modo agarrar fuerza para seguir adelante con una vida mentalmente más sana. Todo ésto con el propósito de bajarle al ruido y el estrés de algunos días, y así ser mejores personas con quienes nos comunicamos.

El silencio asumido como valor y estilo de vida, se convierte en una señal que nos obliga a detenernos y no llevar el diario vivir tan de prisa. Así pues, nos podemos replantear rutas a seguir, reorientando el camino de la vida, clarificando ideas, sentimientos; sin precipitarse y no caer, como a veces sucede, en la esclavitud de la rutina.

Ambos ponentes gustaron a la concurrencia, por lo cual BRED Y SAN JUAN PABLO II, les estamos agradecidos. Asimismo como parte integrante de La Junta de Asistencia Privada, también queremos dar las gracias a la presidenta de la JAP, Elvira Ceballos que generosamente nos abrió la puerta de las instalaciones para llevar éstos talleres. Creemos que no van a ser estériles y si van a dar fruto de provecho, a los asistentes y por extensión a nuestra sociedad.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.