Historia sumergida en una taza de café

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Gaceta del Marqués

Por: José Luis Cobián León

Yo orquesto mis mañanas al son del café, ese vigorizante deleite que se puede disfrutar en casa, en la oficina, en un restaurante o en alguna reunión, por eso quiero compartirles un poco de la historia que gira alrededor de este brebaje que transformó al mundo y doto las mañanas de sabor y aroma.

El nacimiento del café surge de un accidentado descubrimiento que le sucedió al pastor Kaldi en el año 575 DC, en Abisinia, actualmente Etiopía (Situado en el cuerno de África), en un lugar llamado Kaffa, lo que posiblemente determinó el nombre del Café.

Cierto día Kaldi, caminando con su rebaño por los pastizales coronados por montañas entre ríos y valles, observó el lugar ideal para descansar mientras sus animales se alimentaban de los arbustos. Al principio no le dio importancia que comieran frutos y hojas de una planta desconocida para él.

Después de un rato observó algo distinto en los animales,  estaban más activos, pues brincoteaban y corrían un poco más de lo normal, cayó en cuenta que fue ocasionado por el fruto, entonces decidió cortar unas hojas y semillas para hacer una infusión. Al beberla el sabor fue muy desagradable que tiró todo el contenido al suelo, pero al instante en que ese líquido se esparció, el vapor ascendió hasta su nariz logrando percibir un aroma delicioso que activo sus sentidos.

Nuevamente preparó la infusión, pero ahora con los frutos tostados, bebió y sintió una sensación extraña pero agradable, revitalizante y de euforia, inmediatamente decidió compartir su experiencia de este extraordinario brebaje al que muchos describen desde aquel día como el “Néctar de los dioses”.

Kaldi compartió su experiencia con el Prior (párroco) del Monasterio Chehodet. Éste después de muchas pruebas, se percató que con las semillas tostadas y trituradas se obtenía un sabor más agradable, desde entonces esta bebida ayudó a las largas noches de vigilia.

Existen otras historias relacionadas, pero lo cierto es que al árbol se le denominó cafeto, y Yemen, situado en Oriente Próximo y en África, fue el lugar en donde se originó su expansión hacia diferentes partes del mundo. Sin embargo un buen café se toma: Negro como la noche, caliente como el infierno y amargo como la derrota, aunque algunos lo desean dulce como el amor.

HÝSTERON PRÓTERON

Entre decir y hacer, muchas veces actuamos al revés, a esto se refiere el término Hýssteron próteron, que muchas veces usamos sin darnos cuenta, como cuando decimos a nuestros hijos, duérmete y reza, ponte los zapatos y los calcetines. Es decir invertimos el orden lógico, cuando lo correcto sería, reza y duérmete, ponte los calcetines y los zapatos. Quizás Superman y Batman, eran muy obedientes que cuando les dijeron pónganse el pantalón y los calzones, realmente así lo hicieron.

Lo interesante está en que es un bello recurso empleado por lo poetas desde la antigüedad, como el romano Virgilio Marón, conocido más por su nombre Virgilio. Un ejemplo de Hýsteron próteron se encuentra en su poema, Eneida, “Muramos, y carguemos en el fragor (estruendo) de la batalla”. No se puede cargar nada, si estamos muertos, pero lo hace para resaltar lo más importante.

Sin embargo también ha sido usado en la vida pública, un ejemplo podría ser cuando se autoriza un recurso federal, pero las obras no se plantean en el Presupuesto de Egresos, corriendo el riesgo de que este regrese a las arcas de Hacienda. Es como se dice en román paladino, es poner la carreta al frente de los bueyes, simplemente no andará. En concreto, basado en Javier López Facal, Hýsteron Próteron, puede ser un recurso poético, pero en la gestión pública, se suele denominar incompetencia.

Finalmente del café se dice, ayuda al que duerme poco y sueña mucho, también que es el mejor líquido que se puede derramar sobre el amanecer, lo cierto es que hasta el café más amargo se torna dulce con la compañía correcta. Para que no quede nada en el tintero. Comentarios: [email protected] Cuidemos el Medio Ambiente: Gestión Integral Ambiental.

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