VENTANA POLÍTICA
Por: Guillermo Montelón Nava
En el marco del pasado día del niño, considero oportuno reflexionar sobre el grave y muy sombrío presente que vive la niñez mexicana y que se traducirá en un futuro de más pobreza, violencia y muerte, no solo por la crisis global derivada de dictaduras, guerras, grupos terroristas y delincuenciales, así como de problemas climáticos y las pésimas políticas públicas de los gobiernos, entre otras cosas.
En el caso de México y a partir de las cifras oficiales tomadas del último informe de Obrador, tenemos que entre los principales factores que amenazan a nuestra niñez están el aumento de la pobreza, el pésimo sistema de salud, el retroceso en el sistema educativo, el fortalecimiento de los grupos criminales, el abandono del gobierno de las políticas de prevención, cuidado y atención de la niñez y la adolescencia, a lo que se suman las limitaciones de los padres de familia para brindar una educación y formación que les proteja de las malas influencias que les rodean en los propios hogares, el internet, la televisión y los medios electrónicos en general, entre otras cosas.
Si hablamos de educación, durante el sexenio anterior se redujo la matrícula escolar en un 5.6 por ciento en primaria, es decir un millón 346 mil se dejaron fuera de las escuelas solo en el 2024, mientras que en educación inicial se redujo en un 11.2 por ciento y en el nivel preescolar la reducción fue del 9.6 por ciento y así hubo también reducciones en los niveles de educación secundaria y bachillerato, ya no digamos en el nivel superior.
En materia de salud, la niñez mexicana también enfrenta más riesgos y problemas, lo que se refleja en un incremento del 13.6 por ciento en la mortalidad infantil, debida entre otras cosas al pésimo sistema de salud con falta de médicos, falta de instrumentos, falta de medicamentos y de instalaciones adecuadas. De hecho debemos recordar que casi 800 mil mexicanos que pudieron salvarse, murieron debido al mal manejo de la pandemia. A ello hay que agregar los más de 2 mil niños enfermos de cáncer que murieron por falta de medicamentos y de la atención especial que requieren además del problema de falta de instalaciones en el IMSS y en el ISSSTE, así como de las deficiencias en el sistema IMSS bienestar, donde sigue la falta de medicamentos y muchas fallas.
En resumen, con morena tenemos menos niños en la escuela, mala atención médica, menos programas de cuidados, más mortalidad infantil, menor atención médica y cuidados debido al mal manejo de recursos que afectó el desempeño institucional. La incompetencia autoritaria vulneró los derechos y el futuro de los más pobres, los más frágiles, especialmente niños y adultos mayores.
Pero por si fueran pocas las amenazas que representan las malas políticas públicas de Morena en materia de educación y salud, economía y desarrollo social contra la niñez y la población en general, tenemos hoy la amenaza que representa la delincuencia organizada que los secuestra y los involucra en conductas delictivas, tema que lamentablemente se favorece debido a la violencia y la desintegración familiar que también se ha incrementado como resultado de la descomposición del tejido social, fomentada por los medios de comunicación, por grupos radicales, las mafias y desde el gobierno mismo que en los últimos 6 años ha impulsado la confrontación y la división entre los propios mexicanos.
Desde luego no se puede dejar de lado el grave fenómeno creciente de las familias disfuncionales, factor que propicia que haya más niños y adolescentes mal educados, sin valores y que presentan conductas antisociales, debido precisamente a que faltó alguna figura paterna y que, aun estando los dos, no supieron poner límites a la conducta de los hijos.
Aunado a estos factores, hoy tenemos el riesgo que representa el internet, las redes sociales y el abuso de las mismas, cuando los padres no son capaces de controlarse en su uso y utilizan la pantalla de las televisiones, las computadoras o los celulares como medio de distracción y entretenimiento de los niños, generándoles no solo adicción, sino daños a la visión, riesgo de daños emocionales o, lo que es peor, riesgo de que sean enganchados por delincuentes, sin que hasta ahora se promuevan políticas públicas para la formación de los padres de familia en materia de buen aprovechamiento de las nuevas tecnologías de la información.
El panorama oscuro, amenazante y lleno de incertidumbre para la niñez y la adolescencia mexicana es algo que debe ocuparnos a todos, especialmente a la sociedad, considerando que este mal gobierno solo busca aprovecharse de ellos a través del adoctrinamiento ideológico y de la manipulación; que padecemos ya duros golpes a la democracia, las libertades, al estado de derecho y al orden constitucional, agravado todo por los vínculos del gobierno con los narcos; por la violencia, la corrupción exacerbada y la impunidad. La acción y la resistencia social son urgentes.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

