Colima, Col.- Italia vivió el folclor mexicano luego de la presentación del Gran Ballet Nacional de México, bajo la dirección del maestro Juan Carlos Gaytán Rodríguez, que regresó a Colima después de la gira internacional.
La gira inició con uno de los pasajes más memorables ocurrió el 23 de julio en Roma, con una emotiva presentación en el Santuario de la Virgen de Guadalupe.
Ese mismo día, la fotografía oficial en el Coliseo Romano se transformó en una pequeña función improvisada que cautivó a turistas y locales, convirtiéndose en un instante simbólico del alcance universal del folclor mexicano.
PRESENCIA EN FESTIVALES INTERNACIONALES
El Gran Ballet participó en dos encuentros históricos del folclor: El Jubileum Latium Festival de Cori, en su 50 aniversario, donde compartió escenario con delegaciones de Italia, Estados Unidos, Ecuador, Nueva Zelanda, Benín y Colombia.
Comenzando en Roccamassima y continuó por Latina, Villa d’Este en Tivoli (en el Anfiteatro Romano junto al Santuario de Hércules Vencedor), Segni, Anzio, Cisterna di Latina, Cori, Grumento Nova y Moliterno, además de momentos trascendentales en el Coliseo Romano.
La Reseña Internacional del Folklore MOLES AETERNA de Moliterno, que lleva 30 años de celebrarse, el 12 de agosto se participó en Grumento Nova en el Teatro Romano Grumentum, el 13 en Moliterno en la Plaza A. de Biase y el 14 en el bello poblado de Aliano en la plaza San Luigi Gonzaga.
Todas con una gran ovación del público italiano a la propuesta escénica mexicana.
Ambas participaciones colocaron al Gran Ballet Nacional de México en el centro de la escena mundial, reafirmando la importancia del folclor como lenguaje de identidad y diálogo entre culturas.
UN ENCUENTRO CON EL PAPA LEÓN XIV
Uno de los momentos más trascendentales de la gira fue la Audiencia Pública con Su Santidad el Papa León XIV en la Plaza de San Pedro.
Durante el encuentro, surgieron momentos inolvidables, como acompañar al pontífice en su recorrido con el papamóvil por toda la plaza de San Pedro acompañado del Mariachi Santa Cecilia y la Voz de Enrique Chávez, así como un momento de mostrar cómo se bailaba el Camino Real de Colima, otro momento fue la charla con su santidad, donde el Gran Ballet entregó al Pontífice un sombrero colimote como símbolo de orgullo e identidad, a cambio recibimos un rosario para cada integrante de la compañía.
El gesto de hermandad y cercanía quedará marcado como un legado espiritual de la primera gira internacional de la agrupación.
ARTE QUE UNE Y TRANSFORMA
Más allá de los escenarios, los bailarines y músicos del Gran Ballet Nacional de México convivieron con familias italianas, compartieron comidas tradicionales, visitaron asilos de adultos mayores y llevaron alegría, música y danza a quienes más lo necesitaban.
Estas experiencias confirmaron que el arte es un puente poderoso de fraternidad y solidaridad.
UN COMPROMISO RENOVADO
Con apenas casi tres años de vida, el Gran Ballet Nacional de México ha logrado consolidarse como una compañía referente en el país y ahora en el extranjero.
Tras esta gira, el compromiso se fortalece: seguir construyendo un proyecto artístico de excelencia que represente a Colima y a México en el mundo.