La explosión tuvo lugar ayer en la mina ubicada en el kilómetro 3 de la carretera federal 57 hacia el ejido de Sabinas, lo que ocasionó la movilización de cuerpos de rescate hasta la zona, donde quedó mal herido el joven Jesús Fernando Lara Ruíz, de 15 años de edad, quien al parecer hacía labores de malacateo cuando sobrevino la explosión.
Con el ruido que provocó esta explosión otros trabajadores, y familiares de los mineros llegaron hasta el lugar, donde se hallaba el joven con golpes y quemaduras en diversas partes del cuerpo, por lo que se le traslado a la clínica 24 del IMSS en Nueva Rosita, pese a no contar con este servicio social.
Por desgracia las quemaduras y golpes no permitieron salvar sus brazos, mismos que le fueron amputados.
En tanto la entrada de la mina ya era un caos de personas entre familiares y trabajadores, quienes exigían a las autoridades iniciar labores de rescate para salvar a otros 14 mineros que estarían atrapados en algún lugar.
Al lugar llego el alcalde de Sabinas, Jesús Montemayor, quien señalaba que el gas metano contenido en la mina se apreciaba como un peligro para meter trabajadores, lo que hacía complicado el rescate.
Ahí mismo se conoció que se trata de una mina pequeña que operaba apenas con una estructura sencilla de madera y una pequeña torre de metal, como muchas otras que operan en Coahuila, de manera que no se le considera un gran complejo minero pues únicamente tiene un pequeño tiro vertical con pequeños túneles.
El accidente que ha enlutado a este municipio atrajo a familiares que desde ya lloraban a la entrada por la desesperación de no saber la suerte que corrieron los jefes de familia, ya que solo había polvo y silencio en la mina taponada por la explosión.
La gravedad del caso atrajo la atención del Secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcon, quien llegó hasta el lugar para sostener que se harían los trabajos necesarios, aunque se iniciaría por revisar las condiciones de la mina.
Fue hasta por la tarde cuando un trabajador de nombre Javier Acevedo pudo ascender unos metros, luego de retirar maderas y escombros para poder caminar, ea diez horas de haber ocurrido al accidente, pero no pudo tener contacto con los trabajadores.
En el lugar permanecen al lado de los rescatistas con la esperanza de que el resto de trabajadores estuvieran con vida fueron los familiares de: Juan Alberto Sifuentes Avila, Eleazar López, Francisco Reyes García, Rogelio Robledo, Hugo Santos, Nestor Manuel Carmona, Julio César Resendiz Domínguez, Santos Vallejo Ríos, Hermilo Pérez Vallejo, Julio Cesar Sifuentes y Juan Carlos Escobedo Chávez.
Hasta la noche además se conocía que había cinco hombres trabajando dentro de la mina, mientras que Lozano Alarcón había afirmado que se indemnizaría a los familiares conforme a la ley, no obstante que el menor resulto no estar asegurado y que solo 25 trabajadores del lugar estaban dados de alta ate el IMSS.
El caso legal fue captado por la Procuraduría General de la República (PGR) quien dio por iniciada el acta AP/PGR/COAH/SAB-1/09/DD/2011 por al explosión en la mina que se presume es propiedad de Alfonso González Velez.





