*En el litoral del Pacífico, estados como Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Baja California concentran gran parte de los impactos directos de fenómenos hidrometereológicos. *Uno de los factores que marcará la temporada es la posible presencia del fenómeno El Niño
Alfredo Quiles Cabrera| CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Coordinación Nacional de Protección Civil emitieron una “alerta preventiva” por el probable desarrollo de “una zona de baja presión al sur de las costas mexicanas con potencial de evolución ciclónica hacia el 8 de mayo”, el cual daría paso a la primera tormenta tropical que llevaría el nombre de “Amanda”.
Las proyecciones para este año anticipan una actividad relevante. Autoridades de Protección Civil señalaron que en el Pacífico podrían formarse entre 18 y 21 ciclones tropicales, mientras que en el Atlántico se esperan entre 11 y 15.
De estos sistemas, hasta siete podrían evolucionar a huracanes mayores (categorías 3, 4 o 5), principalmente en el Pacífico. Este comportamiento está ligado a factores como la temperatura del mar y la presencia de fenómenos climáticos globales.
El primer ciclón tropical de la temporada llevará el nombre de “Amanda” y se formaría en el Pacífico. Su posible aparición coincide con el arranque oficial del 15 de mayo. Como explica el Servicio Meteorológico Nacional: “Las condiciones oceánicas y atmosféricas serán determinantes para su evolución”.
ESTADOS VULNERABLES
México, por su ubicación geográfica entre dos océanos, se mantiene como uno de los países con mayor exposición a ciclones tropicales. En el litoral del Pacífico, estados como Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Baja California concentran gran parte de los impactos directos.
Por el lado del Atlántico, la atención se centra en Quintana Roo, Yucatán, Veracruz y Tamaulipas, regiones donde históricamente se registran afectaciones por lluvias, oleaje elevado y vientos intensos.
EL IMPACTO DE EL NIÑO EN 2026
Uno de los factores que marcará la temporada es la posible presencia del fenómeno El Niño. Este evento se caracteriza por el aumento de la temperatura del océano, lo que puede intensificar la actividad ciclónica en el Pacífico.
El SMN advirtió que este comportamiento tiende a incrementar la probabilidad de huracanes más intensos, aunque puede reducir la actividad en el Atlántico. Sin embargo, los pronósticos no son definitivos y pueden modificarse conforme avance la temporada.
El monitoreo constante de las condiciones oceánicas será determinante para anticipar trayectorias y niveles de riesgo. Cambios bruscos en la temperatura del mar pueden alterar tanto la formación como la fuerza de los ciclones.

