El candidato presidencial panista en 1994 sentencia que si no se dan cambios profundos en Acción Nacional, “y si se maquilla una vez más su línea política, quedaremos fácilmente en un tercer lugar” el año entrante.
Para el Jefe Diego, el PAN tiene precandidatos competitivos para ganar, entre los que no se incluye, porque él ya separó “el 2040” y subraya su tajante oposición a alianzas con el PRD, porque son “contra natura y no reflejan más que devaluación” de ambos institutos.
De Peña Nieto reconoce su posicionamiento y del PRI sus aciertos y trabajo inteligente, pero no cree en los candidatos invencibles. A López Obrador lo considera un sicópata peligroso, porque no respeta a nada ni a nadie y no quiere adeptos, sino súbditos, y llama “patriota” al presidente Calderón.
A sus 70 años, y tras la dramática experiencia de haber permanecido secuestrado siete meses y seis días, el Jefe Diego se declara un hombre libre, con la conciencia tranquila, sin rencores ni miedos.
— ¿Qué esperas del PAN para 2012?
—En primer lugar, rectificaciones de fondo y de forma. Si esas se dan, me gustaría que retuviera la Presidencia; si no se dan, como mexicano me resultaría intrascendente quién gana o pierde. Como consecuencia de cambios profundos, espero unidad, propuesta clara, generosidad auténtica y mucho trabajo con inteligencia y con pasión.
¿Qué tipo de rectificaciones y qué tan profundas?
–Acción Nacional debe recuperar valores perdidos. Duele decirlo. Por desgracia ha venido perdiendo identidad y rumbo, así como rectitud y generosidad en muchos de sus militantes. Hoy en día la mayoría de los mexicanos considera iguales a todos los partidos; el ideal humanista y democrático por el que luchó el PAN durante años ha cedido paso a las ambiciones personales de no pocos agremiados.
“(…) Se puede decir que mientras estuvo concentrado el poder, estaba concentrada la corrupción; y cuando aquél se democratizó, también se “democratizaron” las conductas contra las cuales luchamos. Se han perdido en la institución valores, ideales, estilos, comportamientos, proyectos y, desde luego, generosidad.
“Por ello, lo urgente, lo inaplazable para la competencia que viene es lograr rectificaciones de fondo y de forma. Lo fundamental no es ganar o perder la Presidencia, sino que Acción Nacional sea un auténtico instituto político al servicio de México, promotor eficaz del bien común.
“Por supuesto que deseo que el PAN retenga la Presidencia y que conquiste otros triunfos electorales y espacios de poder, pero no por cualquier medio, con cualquier procedimiento y para cualquier fin.”
– ¿Tiene el PAN candidatos competitivos y sólidos?
—En Acción Nacional los candidatos no se dan con la anticipación y de la manera con que aparecen en otros partidos. No debemos confundir la exhibición y publicidad con la que se vienen favoreciendo hasta el momento otras opciones políticas. Claro que tenemos precandidatos competitivos. Ciertamente no han estado en el mercado de la publicidad como otros precandidatos, pero de que tenemos elementos valiosos para competir, no hay duda.
“Es verdad que algunos posibles competidores se han colocado como opciones conocidas y constantemente visibles, pero ello no tiene por qué ser determinante. (…) No estamos con los brazos cruzados y en política frecuentemente los cambios se dan con mucha rapidez. Cualquiera de los mencionados públicamente como precandidatos de Acción Nacional pueden competir y ganar, si el partido asume rectificaciones públicas y que éstas sean reales y convincentes. Si se maquilla a Acción Nacional, si se repite una vez más lo que ha venido siendo en los últimos tiempos la línea política del PAN, quedaremos fácilmente en un tercer lugar. Pero si el Partido asume públicamente una actitud incuestionablemente honesta, inteligente, sincera y generosa, con unidad y trabajo puede ganar nuevamente la Presidencia de la República.”





