El mensaje político de Mely para los periodistas

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Bitácora Reporteril

Por: César Barrera Vázquez

La presentación de la agenda legislativa de la senadora Mely Romero mandó un mensaje al gremio periodístico: bienvenida la crítica sin cortapisas ni guiones previos, elementos indispensables para el periodismo, pues lo contrario es censura o, en sus formas más graves, represión.

Y es que a diferencia de otros actos donde el protagonismo lo tiene el actor político, la senadora compartió espacio con periodistas para someter su trabajo al escrutinio, lo que demuestra que no le teme a la crítica. Y quien no teme a la crítica entiende que el diálogo, incluso incómodo, es pieza indispensable de la democracia.

La senadora presentó sus 20 iniciativas ante Francis Bravo, Oscar Adrián Luna, Berta Reynoso, Yesuni López y Roberto George, periodistas con al menos 15 años de trayectoria, reconocidos por su postura crítica frente al poder, sin importar colores partidistas. El mensaje es extensivo a todo el gremio y deja precedente para más mesas con periodistas de la entidad, pues el talento sobra en el gremio.

¿Por qué ante periodistas? Porque si una agenda legislativa pretende responder a los problemas de la sociedad, debe estar abierta a ser cuestionada por quienes ejercen profesionalmente el oficio para hacer preguntas. Eso ocurrió con las 20 iniciativas, que buscan atender los 50 problemas identificados durante su Tercera Gira Estatal Legislativa por los 10 municipios.

Cualquier otro actor político habría enunciado los 20 puntos; lo novedoso de la mesa de análisis que organizó la senadora fue ponerlas a prueba. Rendir cuentas no es sólo informar lo que uno hizo; es aceptar que alguien pregunte por qué y si realmente sirve. Ahí está la diferencia entre informar y rendir cuentas, y entre una política abierta al escrutinio y una que necesita escenarios controlados.

A diferencia de actores que requieren espacios acotados, con comunicadores autorizados y preguntas incómodas sin cabida, Mely Romero demostró que puede responder a cuestionamientos críticos en vivo. Eso significa entender que la crítica no es agresión y que un periodista que cuestiona no es adversario. Al contrario: el periodismo crítico funciona como un espejo donde el poder observa lo que falla para, después, corregirlo.

Resulta inevitable contrastar esto con la actitud del régimen: durante el Pacto por México hubo una lógica de negociación entre fuerzas distintas, pese a lo imperfecto de aquellos tiempos. Hoy, el oficialismo presenta la crítica como confrontación, y cuando un gobierno deja de considerar legítimo a quien piensa diferente, el diálogo se convierte en concesión del poder.

Los resultados hablan por sí mismos: más de 8 mil visualizaciones y audiencia digital superior a 400 personas, producto de que hubo contenido y confrontación de ideas. De ahí que la población deba observar qué tipo de políticos quiere tener: ¿los que necesitan escenarios controlados, o los que ponen su trabajo sobre la mesa y aceptan que los cuestionen?

Ese es, en el fondo, el mensaje político de Mely Romero para el periodismo: respeto al ejercicio de la crítica, pues ésta no incomoda a quien tiene el respaldo de la razón para responderla.

Dos puntos

Se ha querido tergiversar la presentación de la agenda legislativa como si hubiera sido una rueda de prensa, para dar a entender que se excluyó a reporteros, como sí ocurrió en la conferencia de Morena para presentar a Rosy Bayardo como defensora de la transformación, donde se invitó a medios y posteriormente se impidió la entrada a quienes no estaban en una lista.

Quienes practican el oficio saben distinguir una rueda de prensa de una mesa de análisis: existen moderadores, las intervenciones siguen un orden y no solo hay preguntas, también comentarios y reflexiones (esto último resultaría chocante en una rueda de prensa). Por eso la mesa de anpalis permite una mayor profundidad porque incorpora la confrontación de ideas, precisamente lo que ocurrió con la agenda legislativa de la senadora. No fue una rueda de prensa a la que se le cerró la puerta a periodistas; fue una mesa de análisis en la que se abrió la puerta a la crítica.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.