El equipo de Riult Rivera: La dinamita que les cobró factura

0

Sociedad de la Información

Por: Luis Alfonso Polanco Terríquez

Tal parece que la dinamita que colocó el equipo del alcalde de Colima, Riult Rivera Gutiérrez, para dinamitar a los virtuales aspirantes por la oposición a la gubernatura en el 2027 —Esther «Tey» Gutiérrez Andrade (alcaldesa de Villa de Álvarez), Mely Romero Celis (senadora de la República), Margarito Moreno González (coordinador de Movimiento Ciudadano) y Virgilio Mendoza Amezcua (senador y exdirigente del PVEM)— terminó por cobrarles factura. Dijera el sabio refrán de nuestra tierra: «el que con fuego juega, no solo se quema: termina encandilado y sin rumbo». El efecto boomerang finalmente los alcanzó.

Un nutrido grupo de priistas que pertenecían al círculo del edil capitalino e impulsaban su proyecto rumbo al Ejecutivo estatal finalmente cayeron en la cuenta: la estrategia no sumaba, solo fragmentaba a la oposición. Así, optaron por la misma ruta que tomaron en su momento varios militantes de Acción Nacional: dar un paso al costado. Para la mayoría de ellos ha quedado claro que la carta fuerte de la coalición es Mely Romero Celis, por lo que ya se están sumando a su proyecto y cerrando filas en esa dirección.

En la travesía hacia la gubernatura, a Riult Rivera solo le quedan tres reductos. El primero es un grupo minúsculo del PRI que perteneció al régimen del difunto Silverio Cavazos —a quienes, de vivir el exgobernador, tenlo por seguro que los habría hecho a un lado—. Este grupo operaba abiertamente en contra de figuras de peso dentro del tricolor, como los exgobernadores Arnoldo Ochoa González y Fernando Moreno Peña. Quienes dentro de este nicho impulsaban con fuerza al alcalde ya notaron que el desgaste por las deficiencias de la gestión municipal le pesará gravemente a quien busque la alcaldía por el PRI-PAN en 2027; por ende, ese respaldo se ha ido diluyendo como agua entre las manos.

El segundo bastión que respaldaba con ímpetu al alcalde es el del exgobernador Mario Anguiano Moreno. Existen dos versiones: unos afirman que desde hace meses Anguiano le retiró el espaldarazo; otros aseguran que no es así, pues aún se mantienen figuras clave de su estructura en la nómina municipal. Este grupo, sumado al equipo que operó con torpeza la estrategia mediática, es el que se mantiene firme, aunque completamente fracturado en su visión del futuro político.

Quienes dentro de este grupo conocen de fondo la grilla local y nacional saben perfectamente que la decisión ya fue tomada en el centro del país y que esta misma semana se oficializará la candidatura de Mely Romero Celis —la única figura opositora que lleva dos años recorriendo incansablemente la entidad—. Por ello, este sector ya reenfocó sus baterías para que el presidente municipal sea impulsado a la diputación por el Distrito 01 Local, no sin antes embestir a la figura que más votos le aporta a la alianza opositora: la alcaldesa de Villa de Álvarez, Tey Gutiérrez, una presidenta municipal no solo posicionada como la mejor evaluada del estado, sino con un trabajo reconocido tanto a nivel nacional como internacional.

Por su parte, la otra facción del equipo de comunicación del alcalde insiste en alimentar la ilusión de que Riult Rivera sigue siendo el candidato natural de la oposición a la gubernatura, desgastándose en una promoción estéril. A estas alturas, ese trabajo no solo es desperdicio, sino una imprudencia preocupante que amenaza con dividir a la oposición por defender una fantasía que solo existió en sus mentes. Además, en la administración municipal 2027-2030, quien resulte ganador no dudará en destapar las irregularidades y el destino de las grandes sumas de dinero; si el alcalde no rinde cuentas claras, enfrentará serios problemas, independientemente de que llegue a ser candidato.

Para reflexionar: ¿Qué posición deberían otorgarle a Riult Rivera Gutiérrez? Si en este país existiera verdadera justicia política: absolutamente ninguna. El costo político que ha generado en la entidad durante estos dos años es exorbitante; el daño a la militancia opositora e incluso a quienes simpatizaban con su proyecto es evidente. Hay quienes abogan por otorgarle una diputación plurinominal para «mantener las aguas en calma». Sin embargo, la realidad es que ni así se pacificarían los ánimos, pues el edil no ha demostrado capacidad para someter a su propia tropa, y sus voceros continuarán golpeando. Se comportan como niños berrinchudos, y a un niño berrinchudo solo se le disciplina con mano firme.

Siendo realistas, la única forma de que este grupo ponga los pies en la tierra sería que el alcalde y su equipo demuestren en el terreno de qué están hechos y si realmente poseen el capital político que presumen sus columnistas y páginas afines: que lo manden a competir en las urnas por la diputación local del Distrito 01. Si de verdad tienen la fuerza que pregona su propaganda, ganará sin contratiempos. ¿O no?

Para despedirme: Tey Gutiérrez sigue firme en la alianza opositora; no se ha ido ni hay indicios de que vaya a hacerlo. ¿Que si será la candidata a la diputación federal por el Distrito 01? Esa decisión no depende exclusivamente de ella, sino de la arquitectura política que logren consensuar Kike Rojas, Mely Romero, Alejandro Moreno, Julia Jiménez, Pedro Peralta y la dirigencia nacional del PAN para convencerla de aceptar. Estoy convencido de que los actores mencionados ya le tienen lista una propuesta seria que será anunciada el próximo viernes.

Nos leemos y vemos en la próxima entrega.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.