Sin embargo, él sigue manteniéndose activo compartiendo su saber con las nuevas generaciones de músicos colimenses.
A sus 87 años, el flautista se dice contento de vivir en Colima y estar trabajando muy a gusto en la Secretaría de Cultura, donde imparte clases por las mañanas los lunes, miércoles y viernes, en Casa de la Cultura.
Don Rubén Islas es un hombre sencillo que se muestra agradecido con Colima y con ganas de colaborar en el desarrollo de la música, ya que dice, a encontrado mucho talento, pero los jóvenes tienen pocas oportunidades, en virtud de que no hay orquestas.
El granito de arena que Rubén Islas puede aportar a Colima es muy importante, nada menos, el pasado 27 de enero, acaba de ser galardonado con la medalla Mozart al Mérito Musical, el máximo reconocimiento que un músico puede recibir. El evento de entrega fue en Sala Nezahualcóyotl del Centro Cultural Universitario.

En entrevista con COLIMANOTICIAS nos mostró la medalla que guarda con mucho cariño, así como otros premios que ha recibido como La Lira de Oro, que entrega el Sindicato de Músicos; el reconocimiento al Mérito Universitario dado por la UNAM y La Flama de Cristal, de la XEW.
Esta cosecha de premios a toda una vida dedicada a la música lo llena de beneplácito, pero confiesa que más aún, el que dos concursos nacionales de flauta lleven su nombre, uno que se realiza en la Ciudad de México y otro en Guadalajara, y próximamente el Concurso Internacional de Flauta también llevará su nombre; está programado para enero del 2013.
INICIOS
Rubén Islas se vio inclinado hacia la música a muy corta edad, ya que su padre también fue músico, integrante de la Banda de Música de Pachuca.
“Yo desde chamaco lo acompañaba a los ensayos y él me enseñó a tocar la flauta”.
Sin embargo, no pensaba dedicarse a esto, pues tenía en mente estudiar Leyes, con lo que en la adolescencia dejó su natal Pachuca para irse a la Ciudad de México.
“Yo quería ser licenciado, pero llego a la Ciudad de México, a ciudad universitaria, y ahí cerca estaba el Conservatorio de Música, en la calle de Moneda, y me fui ahí y termino dedicándome solamente al Conservatorio”.
Ingresó a la Banda de Música de la Secretaría de Marina y después a la XEW, donde se vivía la época grande de la radio. Estuvo en esta empresa de 1956 a 1962, tiempo en que don Emilio Azcárraga Vidaurreta le ayudó a estudiar un año en Estados Unidos.
“Regresé después a México y estuve con la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, después en la Sinfónica Nacional, donde duré 36 años, toda una vida”.
Sin embargo, confiesa que otra de sus grandes vocaciones fue la enseñanza.
“Cuando empecé a dar clases, me acordé de quienes me ayudaron a mí y dije desde entonces ‘Yo también me voy a dedicar a la docencia’. A partir de ahí, desde 1960 pasé 40 años en la Escuela Nacional de Música”.
“Usted dirá, cómo en ese tiempo pudo hacer tantas cosas, pero es que corríamos de un lado para otro. Nos criticaban mucho, pero es que siempre ha sido muy mal pagado, y la música más”.
“Ahora hay 6 Orquestas Sinfónicas solo en el Distrito Federal y permanentemente, es extenso el trabajo, además está la televisión”.

INTERNACIONALIZACIÓN
Gran parte de su vida, don Rubén Islas la había pasado en México, pero a sus 50 años de edad se le presenta la oportunidad de acudir a Europa, para aprender de otro gran flautista.
“Llegué a casa con la noticia de ese gran flautista, pero hombre yo ya tenía 50 años y 5 hijos, pero la mayor motivación vino de mi esposa, quien me dijo ‘Y qué haces aquí, ve. Ella me dio su gran apoyo, escribí mi solicitud y que me acepta. La fe a esa edad que me tuvo mi esposa fue muy grande para mí y que bueno porque a partir de ahí hice las cosas más interesantes de mi vida”.
Asimismo, a su regreso creó la Sociedad Mexicana de Flautista, con alrededor de 85 integrantes, con lo que estuvieron viniendo importantes flautistas extranjeros, lo que fue una gran motivación para los alumnos, además de que muchos de ellos tuvieron oportunidad de viajar a Europa.
Ahora ya no existe la Sociedad Mexicana de Flautistas, pero se transformó en los concursos nacionales de flautistas.
“Me da satisfacción que muchos de mis alumnos tienen destacados lugares en las sinfónicas, que se lo han ganado, no han entrado recomendados, han concursado incluso con extranjeros. He tenido alumnos brillantes de los que puede estar orgulloso México de tener músicos de esa calidad, hay un talento extraordinario”.
MÚSICA EN COLIMA
Ahora que desde hace dos años imparte clases en Colima, destacó que hay mucho talento, pero pocas oportunidades.
“Aquí está apenas naciendo todo, apenas va poco a poco, es una tierra virgen, pero hay que colaborar. Yo estoy aquí para colaborar con mucho cariño, con mucha dedicación”.
Ver video en: http://www.youtube.com/watch?v=9PZQ0C0ExXQ&feature=youtu.be
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