AMANECER POLÍTICO
Por: Felipe Díaz Cortez
En las últimas dos semanas han venido arreciando los ataques en contra del Gobierno del Estado provenientes de un mismo equipo emisor.
Poco antes de la visita a nuestra entidad por parte del presidente Andrés Manuel López Obrador y la presidenta electa Claudia Sheinbaum, fue cuando inició el golpeteo y continuó posterior a ese evento, cuestionando la obra que inaugurara el mandatario federal: el acueducto Armería–Manzanillo, obra que garantiza el abasto de agua potable por cuando menos 30 años más a la ciudad más poblada del estado de Colima.
Del mismo modo, hay temas como la seguridad o la salud, que preocupan y ocupan a las autoridades del gobierno estatal, así como a los ayuntamientos y a los ciudadanos en general, pero lejos de sumarse a los esfuerzos para hacer un frente común contra estas problemáticas que afectan la tranquilidad y el bienestar de los colimenses, hay quienes tiran para el monte, pretendiendo generar pequeñas ínsulas de poder como si fueran ajenos a lo que ocurre en la geografía colimense, por lo que un día sí y otro también aprovechan situaciones para continuar con sus campañas de desprestigio, quizás dolidos porque su futuro político no resultó como lo habían previsto, les ocurre una especie de frustración que no los deja en paz.
Es un secreto a voces que esas cuestionables acciones tienen patrocinadores y un ejecutor. Trasciende que quienes diseñan, llevan a cabo y promueven en medios de comunicación afines a su causa ese tipo de “guerra sucia” son personajes incrustados en los Ayuntamientos de Colima y Manzanillo. Están dolidos porque aún no superan la estrepitosa derrota electoral de quien según un membrete recientemente fue galardonada como la mejor alcaldesa del país, pues los ciudadanos que gobierna le negaron el voto para que se reeligiera, enviándola a un lejano tercer lugar para ocupar una regiduría y demostrando con ello que una cosa son los resultados en los estudios de opinión pública -seguramente pagados y a modo- y otra muy diferente como los ciudadanos se sienten en realidad.
Hasta el momento no hay quien haya desmentido lo que se dice, los rumores de que los recursos económicos para operar estas campañas sistemáticas tienen dos fuentes: una de ellas es el Ayuntamiento de Manzanillo y otra el de Colima.
También se dice que el otro interesado en desgastar al gobierno estatal para frenar las investigaciones en su contra es el exgobernador Ignacio Peralta Sánchez que, aunque está desterrado de Colima, mantiene un fuerte interés en proteger los intereses políticos de su excuñado y extesorero en su administración Carlos Noriega García, así como los de la esposa de este, Margarita Moreno, quienes en conjunto buscan hacerse de la franquicia de partido Movimiento Ciudadano en el estado.
Los mismos rumores señalan que habrá que ver si ahora que concluyen los mandatos en los Ayuntamientos de Manzanillo y Colima, también termina el acceso a recursos para financiar esas campañitas de desprestigio en medios nacionales, o si las finanzas fueron ordeñadas de tal forma que se pueda garantizar el mantener una guerra mediática por un periodo más prolongado.
Cabe destacar que eso recursos que dilapidan en el golpeteo al gobierno del estado, tanto en Colima como en Manzanillo, bien pudieran destinarse al arreglo de calles y avenidas que parecen lugares de guerra, así como para mejorar los servicios de limpia que andan por el suelo. Y de la seguridad mejor ni hablamos, a ninguno de los dos municipios les interesa.
AL MARGEN
En términos generales, el mayor beneficio de la Reforma Judicial es que, gracias a ésta, quienes se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, podrán obtener una justicia de calidad en condiciones de igualdad. Y no tengo duda que también repercutirá en favor de la seguridad.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.

