El violento encuentro ocurrió sobre la carretera Cihuatlán-Manzanillo, a la altura de la población de La Central, en donde presuntamente el operador del volante fue interceptado por los supuestos sicarios quienes abrieron fuego.
La unidad resultó con varios impactos en todo el costado izquierdo.
La zona fue resguardad en un impenetrable dispositivo policiaco, y fue poco antes de las 01:00 horas cuando el Ministerio Público ordenó al Servicio Médico Forense, el levantamiento de los restos mortales y de la unidad.
Salvo lo que arrojen los peritajes, se estima que los criminales utilizaron armas de alto poder, del tipo AK-47.
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