El autor de “la calavera garbancera” que Diego Rivera denominó “La Catrina”, permanece aún como un artista desconocido, anónimo, cuyo homenaje este domingo en la Plaza de Constitución se perdió entre las unidades de salud instaladas en la plaza por el gobierno de la ciudad o la música de reggaetón con la que los jóvenes de la Liga de abrazos amenizaban su labor emotiva.
Entre autobuses de servicios dentales y epidemiológicos, y entre camiones de Búsqueda y rescate de estructuras colapsadas, conocido como USAR, los temas interpretados por el Coro de la Ciudad de México, entre ellos “Sin ti”, “Cielito Lindo”, “Verano Porteño” y “Por qué”, fueron como la Secretaría de Cultura de Ciudad de México conmemoró el centenario luctuoso del grabador José Guadalupe Posada, fallecido el 13 de enero de 1913.
Tan sólo cuatro pendones con algunos grabados de Posada que contenían datos o “calaveritas” del grabador, alertaban a los asistentes al Zócalo que allí, agrupaciones como el Coro de la Ciudad de México o el grupo de música tradicional mexicana Calaveras de Azúcar, recordarían con una fiesta popular al reconocido artista plástico. A la sombra del asta bandera, poco a poco algunos asistentes se fueron reuniendo sin saber bien a bien a quién le cantaban. Una mujer preguntaba a su familia quién era Posada.
Esa pregunta nadie se la hizo a las ocho y media de la mañana cuando los integrantes del colectivo Tepito Arte Acá organizaron un happening entre disfraces y música a las puertas de la vecindad en Tepito, donde murió Don Lupe. Tampoco nadie se preguntó quién era Posada en el Museo Nacional de Arte, donde Antonio Camarillo y Margarita Guillé presentaron un breve avance de la producción Calavera del Montón, tras los huesos de José Guadalupe Posada que está en proceso de grabación y esperan estrenar este año.
Allí, decenas de personas se dieron cita para confirmar que aunque José Guadalupe Posada nunca se consideró un artista plástico y vivió y murió en el anonimato, es un creador fundamental en la cultura mexicana y que a cien años de su muerte su obra está más viva y vigente que nunca, tal como lo confirman también Alejandro Sánchez, Rafael Barajas “El Fisgón”, Helia Bonilla y Mercurio López Casillas, que son algunos de los investigadores que participan en el documental de producción 100% independiente.
En la película, que tiene como finalidad contar la vida y la obra de Posada, al mismo tiempo que hacer que varios de sus personajes cobren vida y vean su obra a cien años de su muerte, hay un grito que se regó entre los asistentes: “¡Por eso necesitamos encontrar a Don Lupe!“. Ese es el propósito con el que un amplio de creativos recorren Aguascalientes, León y la Ciudad de México, ciudades donde vivió Pasada; pero también planean ir a las ciudades de Washington y Londres para recuperar su historia.
Antonio Camarillo dijo que la historia de la película es la historia trágica de Posada; Margarita Guillé afirmó que hace falta investigar el carácter lúdico del grabador, sus imágenes que reproducen la identidad mexicana; y Pablo Guizar, director del Festival Mórbido reconoció la labor creativa de Don Lupe y habló de su lucha porque en la Rotonda de los Hombres Ilustres se ponga un osario con el nombre de José Guadalupe Posada.
Fuente: EL UNIVERSAL
