DESAPARICIÓN DE PODERES

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Por José Díaz Madrigal

Hasta el año de 1978 en que fue reglamentado por don Jesús Reyes Heroles, el sistema de desaparición de poderes en México, fue un recurso usado por los presidentes para tener el control de los gobernadores, en los estados de la República.Durante el periodo del partido hegemónico, el presidente en turno echaba mano de éste procedimiento, que era facultad del senado; pero en aquel tiempo se hacía en ésta cámara, lo que él ejecutivo indicaba. Sin respetar la división de poderes.Echeverría fue el último mandatario que utilizó esa atribución. El siguiente mandatario, López Portillo, con visión conciliadora, escuchó los puntos que argumentaba el Secretario de Gobernación, el citado Reyes Heroles, promoviendo la reglamentación de esa figura legal plasmada en la constitución, referente a la desaparición de poderes en los estados.Desde los setentas ya no se ha presentado ninguna solicitud a la Cámara de Senadores, para pedir la desaparición de poderes. Seguramente sí se tuviera todavía esa facilidad en la actualidad, el Peje ya hubiera solicitado cuando menos derribar las cabezas de tres gobernadores que le son incómodos: Maru Campos de Chihuahua, Diego Sinhue de Guanajuato y Tere Jiménez de Aguascalientes. Tres estados que poco visita, debido a que esos gobernadores no se doblegan a los caprichos presidenciales.En nuestro Estado de Colima, se ha decretado en dos ocasiones la desaparición de poderes. Las dos veces en torno al mismo personaje: Salvador Saucedo.La primera vez fue el 6 de Agosto de 1931, en que Saucedo perdió la elección a manos de don Higinio Álvarez.Aquella era la época que se vivía lo que en la historia de México se conoce como el Maximato. Calificativo obsequiado por un diputado barbero al matón de Calles. Maximato significa, el jefe máximo de la Revolución. Después del asesinato de Obregón, que algunos cronistas de esos años se lo achacan a Calles; éste quedó al mando del poder único, designando y mandando sobre cuatro presidentes.Salvador Saucedo era cuatacho de Calles, se tenían lealtad entre criminales que eran. Al ver que perdió la elección, de inmediato se fue a la capital, directamente al despacho de Calles; éste ordenó a la Cámara de Senadores que se decretara la desaparición de poderes y, se convocara a nuevas elecciones, que obviamente ganó Saucedo.La segunda y última desaparición de poderes en Colima, tuvo lugar el 21 de Agosto de 1935, mañana se cumplen 88 años. Otra vez Saucedo fue la causa, pero ahora él fue el separado del cargo. Lázaro Cárdenas acababa de arribar a la presidencia, colocado por Calles. Don Lázaro gradualmente empezó a sacudirse a Calles, rezagando a toda persona que tuviera tufo callista.Saucedo apestaba a callismo, agregando a ese defecto el clamor del pueblo de Colima, por el mal manejo del erario, sin ninguna obra pública; arreció sin necesidad la persecución religiosa, saturando a la sociedad que estaba harta del mal gobierno.Cárdenas aprovechó esa situación y se deshizo de otro callista, ordenando la desaparición de poderes en Colima. Al año siguiente se deshizo también del propio Calles, mandándolo por un tubo, desterrándolo junto con su gavilla de ladrones al extranjero.