Dichos acuerdos entre ambas procuradurías establece, además, que una vez agotado el plazo inicial de búsqueda de los probables responsables, estos serían ‘boletinados’ a todas las procuradurías de los Estados y a la del Distrito Federal; posterior a ello, las procuradurías acordaron subir al sistema de recompensas de la PGR los nombres de los probables responsables, como se definió desde un inicio y como se llevó a cabo en el caso de Ulises Mariscal Ríos.
Es la PGR la que da a conocer esta información, atendiendo al mecanismo de cooperación definido en la Conferencia Nacional de Procuradores, y dado que es la propia dependencia, a través de un comité especial, quien aprueba y decide los asuntos que se suben al sistema de recompensas con el que cuenta, tras haber sido publicados en el Diario Oficial de la Federación.
Cabe puntualizar que con base en lo que marca la ley, la PGJE investiga lo correspondiente a los delitos del fuero común, que en este caso se limita al homicidio calificado y asociación delictuosa; mientras que la federación se encargar de todos aquellos que están relacionados con la delincuencia organizada, por ser de su competencia.
Por todo lo anterior, la Procuraduría de Justicia del Estado refrenda el compromiso de continuar investigando lo referente al homicidio calificado, y será la PGR quien haga lo propio en la información relacionado con la delincuencia organizada.





