Indicó que quebró su establecimiento el “Café 1, 2, 3” ya que la renta, de 4 mil pesos mensuales, resultó incosteable y todavía debe algunas letras, por lo que se vio obligado a salir a las calles a toca como hace cualquier músico en crisis.
Refirió que no está triste por esta situación, sino que lo toma como un regalo hacia la gente de Colima, quien hace 26 años lo adoptó, luego de que llegó de Estados Unidos.
“Yo me siento muy endeuda con la gente de Colima, por eso estoy ofreciéndoles otra opción cultural; he decidido venir a la calle a compartir con la gente lo mejor de la música, y por la crisis también, porque está dura, pero como todo, las crisis sirven para apreciar lo que se tiene, y lo que he sentido en Colima es la bondad de la gente”, dijo.
“Ahora en lugar de buscar apoyo institucional, he confiado en la gente y me han respondido, aunque ya me están ofreciendo un trabajo en la Secretaría de Cultura dando talleres a jóvenes de la colonia Oriental”, comentó.
Bindu Gross asiste al Andador Constitución de 9 a 12 de la mañana y a partir de las 5 de la tarde; también toca en el bar 1800 y en el restaurante Las Brasas.





