Entrevistado al respecto, señaló que el proceso no comenzó en la administración de Mario Anguiano, sino desde hace 15 años en todo el país y por el perfil del militar que está entrenado para atacar y no para prevenir, sus alcances y resultados no son satisfactorios.
“Nos preocupa la militarización porque vemos que el Ejército se está metiendo a las casas, allanan domicilios, junto con la Marina sin orden de aprehensión o en flagrancia se llevaron detenidos a los Policías de Procuración de Justicia, los torturaron y luego no pasó nada, por ello creemos que no es correcto que el Ejército o la Marina patrullen las calles”, dijo.
El activista social sostuvo que el Ejército debe de regresar a sus funciones, por lo tanto debe de ser la policía la que se encargue del combate a la delincuencia y sobre todo de poner en práctica acciones que permitan prevenir los delitos.
“El Ejército debe de regresas a sus actividades y la policía debe de asumir sus compromisos, no pueden seguir las violaciones a los derechos humanos, mientras el Ejército continúe haciendo labores que no le corresponden seguirá los allanamientos de moradas, y las detenciones ilegales”.
Precisó que la seguridad en el estado se ha deteriorado y prueba de ello son los aumentos en los índices de delitos contra el patrimonio como los robos de autos y vivienda además de los secuestros.





